Libro de poemas del escritor español Salvador Jacinto Polo de Medina (1603-1676), que fue citado por primera vez por Nicolás Antonio, y del que seguramente queda un solo ejemplar, cuya portada es como sigue: Ocios/de la soledad/ Combidando/A don Luis Marín de Val/dés a gozar de la hermosura/de la Aldea./Por el Licenciado/Salvador Jacinto Polo de Medina/Dedicados/A don Francisco Veras/tegui y Lisón, Señor de las/Villas del Palmar, javalí el/viejo y javalí nuevo./En Murcia./Por Luis Veros/Año 1633.
Al decir de José Mª de Cossío, que ha estudiado la obra del poeta, se trata de su libro más peregrino. En los poemas de este libro aparece constantemente Anfrisio, personaje que se encuentra ya en el primer libro de Polo de Medina, Academias del jardín, donde los contertulios intentan distraerle del desdén de su enamorada Filis.
El solaz de la Aldea a que el poeta invita no es otra cosa sino un paisaje convencional típico de la poesía del tiempo, a pesar de estar visto en «un plano de nueva creación». José María de Cossío cree que dentro de la historia y evolución del tema de la vida del campo, el poema de Polo de Medina tiene, después de Góngora, gran importancia.

