Nunca Se Debe Jurar Nada, Alfred de Musset

[Il de faut jurer de rien]. Proverbio en tres actos de Alfred de Musset (1810-1857), publicado en 1836 y representado el 22 de junio de 1848.

El rico Van Buch quiere que su sobrino Valentin entre por la buena senda y contraiga matrimonio, e incluso le ha buscado ya una esposa, Cécile de Mantés. El joven ha jurado no casarse jamás porque no cree en la fidelidad de las mujeres; decide, sin embargo, que se casará con Cécile si la encuentra distinta de las de­más y capaz de resistir un cortejador. Así, pues, el tío va a casa de Cécile y comunica a la madre que su sobrino rechaza la pro­posición de matrimonio.

Después, Valentin, desconocido en la casa de Mantés, aparece pidiendo socorro ya que su coche ha vol­cado ante la puerta. Ésta es la estratagema ideada para iniciar el asedio. La doncella se conmueve, el joven continúa con su juego del que queda prisionero y pide a Cécile una entrevista. Ella no puede acu­dir. Pero invitada por segunda vez, en­cuentra el modo de llegar hasta Valentin. Y su gracia gentil y prudente vence todas las prevenciones del joven, satisfecho de perder la apuesta que hizo con su tío. Es uno de los más finos y completos «prover­bios» del autor, donde la virtud y la in­genua belleza triunfan del escepticismo en­tonces en boga.

Nos hallamos ante la vida real, en la sociedad moderna, y, sin em­bargo, la deliciosa figura de Cécile, la ma­dre buena y espiritual, y el recto y pin­toresco Van Buch crean un halo de grata poesía.

V. Lugli