Obra del sabio jesuita español Andrés Marcos Buriel (1719-1762), según demostraron los estudios de los PP. Uriarte y Fita.
Sin haber tenido un contacto directo con el país y utilizando como fuente principal la Historia manuscrita del P. Miguel Venegas, el autor comienza por ofrecer una detallada descripción geográfica de California, en la que ya casi queda por completo demostrado que ésta forma parte del continente, y no es por tanto una isla, como hasta entonces se había creído.
A continuación brinda una detallada pintura de los indígenas, para entrar después en el estudio de .la acción colonizadora de los españoles en aquellos apartados rincones. Una cuarta y última parte contiene los interesantes apéndices allegados. Escrita con un estilo fluido y atrayente, esta obra tuvo muy buena acogida, siendo traducida a varias lenguas extranjeras. Es curiosa la total compenetración del autor con un país que sólo conoció a través de varias lecturas.
De particular interés es la semblanza que traza de los indígenas californianos, que supera en verismo y en profundidad a las restantes descripciones de visu legadas por la historiografía indiana. Animado del mayor patriotismo, Buriel no vacila en sacar a relucir los abusos cometidos y para cortarlos de raíz propone la adopción de varias medidas por parte de las autoridades responsables.
J. Regla

