[Nachtstücke in Callot’s Manier]. Cuentos de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann (1776-1822), publicados en 1817. Son continuación de las Fantasías a la manera de Callot (v.) y comprenden ocho cuentos.
El Mago Sabbiolino (v.) introduce por vez primera en el mundo del autor el tema del amor excéntrico o mecánico. «Ignacio Denner» [«Ignaz Denner»] junta a la historia de un buen guardabosque y de su pequeña familia las obscuras hazañas de una banda de salteadores, y las aún más sombrías de un nigromante napolitano, Trabaccio, robusto viejo siempre seguido por su enorme gallo de barbas de fuego, quien ha matado a sus propios hijos para extraer de su tierno corazón la sangre necesaria a sus artes de brujería. La fascinación del cuento deriva del contraste entre la vida casi idílica del guardabosque y la tragedia que inexorablemente la embiste y la trastorna. «La iglesia de los jesuitas» [«Die Jesuitenkirche»] narra el íntimo drama de un pintor que durante toda su vida ha buscado su camino, sin cuidarse de la ganancia, del éxito, únicamente deseoso de expresar lo más hondo de su alma.
Un día la aparición de una joven bellísima, en la que cree reconocer a Santa Catalina, le libera de su pesadilla. Durante cierto tiempo va pintando unos cuadros que le satisfacen; pero el día en que aquella mujer se convierte en su esposa, su ideal se desvanece y sólo puede pintar humildes obras decorativas, y muere por ello. El elemento más interesante del cuento es el análisis de la pena del pintor fracasado, y la casi plástica representación de su obra decorativa en la iglesia que los jesuitas están construyendo. «Sanctus» es una leyenda donde contrastan cristianismo y paganismo, principio divino y diabólico: una joven árabe de Granada se convierte al cristianismo y canta con su estupenda voz el oficio divino.
Se extravía y vuelve a sus costumbres paganas; pero al final, arrepentida, persuade con su canto a muchos otros árabes a que se conviertan, hasta que cae muerta entre los brazos de la reina Isabel. «La casa solitaria» [«Das olde Haus»] es una pavorosa historia de locura y de amor hábilmente colocada en el marco de una casa misteriosa siempre cerrada, en el mismo corazón de Berlín. «Los fantasmas de Hoffmann — ha dicho Heine — son tanto más horrorosos, puesto que van andando de día por las calles y las plazas, y se comportan exteriormente como cualquiera de nosotros». «El mayorazgo» [«Das Maiorat»], uno de los más bellos y poéticos cuentos de Hoffmann, mezcla con una deliciosa historia de amor la tenebrosa crónica de un sombrío castillo feudal, con su cortejo de espectros, apariciones, crímenes, sin olvidar un caso de sonambulismo psicopático.
Pero la retórica de lo fantástico y lo maravilloso en este cuento pasa a segundo lugar, mientras prevalece la verdad de algunas figuras: el joven músico enamorado, la exquisita marquesa Serafina, el jovial y honesto anciano «justitiarius», todos nacidos de los recuerdos del poeta; y también el gran castillo solitario a orillas del Báltico, entre los bosques de pinos llenos de lobos, con sus grandes salones y las fiestas de baile en la época de la caza tienen la fascinación que solamente pueden tener los seres del recuerdo y de la nostalgia. En «El voto» [«Das Gelubde»], el conde Saverio, joven oficial polaco enviado a Hermenegilda como mensajero de su novio, que está luchando contra los rusos, aprovecha una visión sonambúlica de la mujer, en la que ella tiene la ilusión de unirse en matrimonio con el ausente, para hacerla suya.
La visión tuvo lugar exactamente en el mismo momento en que el ausente caía en el frente. Al descubrirse el misterio, Hermenegilda queda abatida bajo el peso de lo que le parece un crimen y lo expía de una manera inhumana. También aquí el contraste entre la sombría tragedia y la tranquila casa burguesa del alcalde polaco, donde Hermenegilda se refugia para dar a luz. Naturalmente, no faltan los detalles macabros, como la máscara de cera que Hermenegilda lleva en la cara hasta la hora del parto. «El voto» es una evidente derivación del cuento de Kleist La marquesa de O. (v.). «El corazón de piedra» [«Das steinerne Herz»] es el único cuento de los Nocturnos que tiene un desenlace feliz.
El consejero áulico Reutlinger, que por desconfianza en sí mismo y en la vida ha renunciado de joven a casar con la muchacha amada, ve cómo su sueño de amor se realiza en la segunda generación, a través de un hijo de su hermano y la hija menor de la mujer que tanto había amado. Esto en el idílico marco de una villa algo extravagante, entre personajes de segundo plano, que constituyen unos sabrosos «tipos». El «Mayorazgo» y el «Mago Sabbiolino» están traducidos por Barbara Allason, en la colección «Los grandes escritores extranjeros» (Turín, 1937).
B. Allason
Hoffmann ha hecho en el campo del arte un descubrimiento análogo al de Mesmer en Medicina: él, primero, o por lo menos con mayor evidencia que los demás, ha liberado y puesto de manifiesto el magnetismo en poesía. (Sainte-Beuve)

