Comedia en tres actos y en prosa, de Jacinto Benavente (1866-1954), estrenada en el Teatro de la Comedia, de Madrid, la noche del 6 de octubre de 1894.
José Luis y María son un matrimonio joven atormentado por la mala salud, exagerada, del marido, que jamás tiene buen semblante, ni una palabra amable, ni un acto generoso hacia su mujer. Y llega Manuel, que es un hermano de José Luis, cargado de fortuna conquistada en negocios fructíferos lejos de España, incorporándose a la vida del matrimonio con toda la efusión y la esplendidez de un carácter agradable y simpático.
Pronto sus regalos y su compañía levantan celos en el hermano y sospechas vanas en las amistades del matrimonio. José Luis agranda sus males, amplía su mal genio, y María sufre cada vez peor las injustas actitudes de su esposo. La verdad es que éste guarda el recuerdo de su padre que dudó de un amigo (llegado, como Manuel ahora, a su casa), causándole atroces celos de su mujer; hasta el punto que creyó — y transmitió a su hijo José Luis semejante convicción — que Manuel era hijo adulterino. Todo esto estalla, de repente, entre los hermanos cuando en un rapto más de su malhumor, José Luis casi echa de su casa a Manuel, que marcha voluntariamente, despedido con un tierno beso por María.
Y en ese beso, al dejar «el nido ajeno», el hermano soltero y rico, falsamente acusado con su madre, ya muerta, comprende que, en efecto, él ama a María. Por eso se marcha, hasta que todos sean viejos y puedan convivir sin que la mala pasión de ninguno estropee la felicidad de hermanos.
C. Conde

