[Niculâiţâ Minciunâ]. Novela del rumano Ion Alecu Brâtescu-Voineşti (n. 1867). En el pueblo de Mâgureni vive un hijo de campesinos, Nicolasín, muchacho bueno e inteligente que podría ser feliz si su mente y su corazón no estuviesen siempre tratando de buscar y observar lo que en la naturaleza y en la vida hay de profundo e inescrutable.
Nadie atiende, pues son incapaces de comprenderlas, sus poéticas observaciones sobre los fenómenos naturales, y todos acaban motejándolo con el apodo «Mentira». Pero él no hace caso y sólo se lamenta de que a sus burlas se una Salonia, la muchacha amada. Cierto día se dirige a la ciudad y recoge un papel que advierte que debe darse parte a la autoridad de cualquier objeto perdido o hallado; unos días más tarde entrega al jefe de la policía una cartera que ha encontrado; mas cuando el legítimo dueño se presenta a reclamarla, el policía niega haberla recibido.
El pobre Nicolasín quiere sostener la verdad, pero es perseguido por el policía y al fin juzgado loco por el procurador que ha ido a hacer una investigación. Pero cuando encuentra a Salonia en brazos de otro, pierde de veras la razón y se suicida. La ingenuidad y la humildad, características fundamentales del campesino rumano, están poéticamente expresadas en esta novela, sobre un fondo de vida y de costumbres peculiares de la provincia rumana a fines del siglo pasado.
G. Lupi

