Napoleón, Emil Ludwig

[Napoleon]. Obra de Emil Ludwig (1881-1948), publicada en 1925. En­tre las numerosas obras biográficas de este autor, es ésta, quizá, la más ambiciosa. La considerable abundancia de noticias y documentos y el esfuerzo para refundir todo el material informativo en una visión apasionada y justa, llegan a un resultado que probablemente no está a la altura de sus propósitos.

Napoleón nos es descrito a través de toda su trayectoria vital, desde su nacimiento hasta su muerte, pero la impresión que se saca del conjunto de la obra es la de una novela cuyo protagonista sería mucho más real si su descripción no estuviera mezclada con una excesiva cantidad de anécdotas.

Es a la vez historia y novela; no pertenece al género de la pri­mera — por la falta de un enfoque desin­teresado y nacido de una visión teórica —, ni mucho menos al de la segunda, pues ca­rece de aquella indispensable reelaboración fantástica propia de los argumentos nove­lescos, aunque Ludwig aligera las páginas con diálogos arbitrarios con el fin de dar al personaje un calor espontáneo a través de la objetividad de los documentos.

Tam­poco sería oportuno hablar de historia no­velada, definición más propia, para ser fie­les a la nomenclatura tradicional, para obras de inferior calidad. Se trata, diremos me­jor, de una biografía escrita por un pe­riodista brillantísimo y muy hábil en com­binar diálogos. Un diálogo de carácter póstumo, cuyo personaje resulta necesariamen­te un poco desenfocado porque le ha fal­tado al escritor la indispensable y sensible emoción del contacto personal.

El Napoleón que resulta de estas páginas es, poco más o menos, aquel que todos conocemos desde la escuela, apenas modificado por la apor­tación de un sinfín de detalles particula­res. Ludwig, probablemente por un escrú­pulo de carácter histórico, evita adoptar una actitud: huye por igual de la condena y del panegírico; y las manifestaciones de entusiasmo, algunas veces subrayadas con cierto énfasis, van, en el fondo, dirigidas a la figura del hombre, sin entrar a juzgar el mérito de sus vicios y de sus virtudes. Si en la biografía hay una constante es la propensión al patetismo en la búsque­da de los hechos humanos e íntimos del superhombre — aquí y allá comparado con cierta ligereza con Coriolano, Alejandro Magno, Federico de Prusia—.

Y este algo, al quererle dar una más exacta determina­ción, parece desarrollarse según las conocidas palabras de Talleyrand recordadas en el libro: «Francia será libre, pero acaso él jamás lo será: tal es su destino». En suma, un Napoleón ligeramente más ro­mántico de como lo fue en la realidad. La obra de Ludwig tuvo gran difusión y fue traducida a todos los idiomas. Nadie podrá negar a Ludwig, por lo que a este libro respecta, la cualidad de gran reportero, que es la de hacerse amar de todos los que deleitan sus ocios con un libro. [Trad. cas­tellana de Ricardo Baeza (Barcelona, 1929)].

F. Giannessi