Famoso escrito del caudillo de la emancipación sudamericana Simón Bolívar (1783-1830). La Mirada a América, escrita sobre el fondo de su destierro, cierra su meditación en tomo a su obra y las incidencias de la misma.
Concluye ahí, según la aguda interpretación de Belaunde, el desarrollo del pensamiento sudamericano. En una primera etapa asomaron en él los elementos en conflicto (tradición española, sentimiento religioso, espíritu reformista, nuevas necesidades económicas, ejemplo revolucionario, situación internacional); en la segunda, la lucha empieza creando una nueva vida política frente a la anarquía y al desastre con evidente dominio de la reacción; en la tercera son los éxitos militares de Bolívar los que abren la esperanza de una elaboración institucional; en la cuarta etapa, las fuerzas disgregadoras (distancia geográfica, incoherencia racial, pobreza, incultura, individualismo) van desmontando la primera construcción; el desarrollo culmina con este panorama que hace meditar a Bolívar en su Mirada a América. Con influencias preponderantes de la Ilustración, teniendo presente la obra napoleónica — el Plan de 1826 se explica cómo imitación del régimen consular de Bonaparte —, Bolívar había querido elaborar una democracia orgánica, jerárquica y técnica, que realizase la difícil síntesis de las mejores corrientes de la democracia individualista y el monarquismo reaccionario. Todo ello domina su pensamiento con tal fuerza que desde éste pasa a no pocos influyentes autores, como Alberdi, Herrera, Núñez y Caro. Las constituciones chilena de 1833 y argentina de 1853 le son así deudoras.

