[Mein Leben]. Autobiografía de Richard Wagner (1813-1883), publicada en cuatro volúmenes en 1870-1874. Los recuerdos de la vida de Wagner comprenden el período de 1813 a 1864, y fueron redactados entre 1863 y 1874; el autor pudo servirse, como él mismo dice, de las noticias que había reunido ininterrumpidamente desde 1835 con escrupulosa exactitud de fechas. Y, en efecto, pertenece a 1842 el Autobiographische Skizze, en que él traza un resumen de su carrera. Otros recuerdos están esparcidos en cartas a sus amigos y en diversos escritos.
Mein Leben fue impreso privadamente en Basilea con una tirada de sólo dieciocho ejemplares, para evitar que una pérdida eventual del manuscrito condujese a la pérdida de tantas noticias: pero el editor quedó obligado bajo juramento a no decir palabra de ello. La autobiografía, custodiada por la familia, sólo fue dada a conocer al público después de la muerte del poeta-músico, según su expresa voluntad, por consideración a los personajes vivientes o a las familias de los que se hacía mención en sus páginas. El gran artista narra los sucesos de su vida y su actividad con gran sencillez y claridad, prescindiendo de todas las abstracciones, ora serio, ora jocoso, unas veces grave y otras bondadoso, se identifica con el relato de los infinitos acontecimientos de su vida; hoy director de orquesta en un teatro de provincia, mañana en París, pobre y a punto de morirse de hambre; hoy maestro de capilla y director de orquesta en Dresde, en el teatro de la corte del rey de Sajonia, mañana desterrado al extranjero, señalado por una orden de arresto; hoy desesperado y con ideas de suicidio, mañana preclaro amigo de un poderoso monarca; hoy en medio de la más profunda soledad junto al lago de los Cuatro Cantones y al pie de los Alpes, en Tziebschen, absorto únicamente en su arte, mañana constructor del teatro de Bayreuth, huésped de reyes y emperadores, centro de un vasto círculo de amantes del arte.
Además de su interés biográfico, esta narración nos ofrece también un interés literario por la intensidad expresiva de su estilo, e histórico por la descripción de uno de los períodos más agitados de la vida artística alemana. Como es natural, nos ofrece de Wagner y de su época la imagen que el propio Wagner traza de sí mismo. Quien quiera saber algo más — aun siempre a través de los cristales de la más estricta ortodoxia — conviene que se remita a los seis volúmenes de la biografía de Glasenapp (6.a edición, 1908-1923). Y a quien desee saber algo más todavía, convendrá remitirle a los testimonios directos, especialmente a la copiosa correspondencia del autor y a las narraciones de los que — desde Liszt a Nietzsche — de diversas maneras intervienen directamente en el desenvolvimiento de la vida y la obra del famoso músico alemán.
A. Musa

