Memorias de Química y de Química Fisiológica y Agraria, Just von Liebig

Las memorias del alemán Just von Liebig (1803-1874) se encuentran sobre todo en los «Ánnalen der Pharmazie», editados por él mismo desde el año 1832. En 1849 la publicación cambió su título por el de «Annalen der Chimie und Pharmazie». El número de sus memorias es considerable: suman más de 300. Debemos principalmente a Liebig dos investigaciones sobre las que se funda la química «orgánica».

Las pri­meras memorias se refieren a los cianatos, cianuros, ferrocianuros y tiocianatos. Co­mienza después su amistad y colaboración constante con el gran Wóhler (1800-1882), junto con el cual descubrió el grupo de los componentes «benzoicos» y creó la «teoría de los radicales», estudiando, además, el ácido úrico y sus derivados. Correspondió a su vez. a Wóhler el mérito de obtener la «síntesis de la urea», o sea, dé obtener por síntesis el primer compuesto orgánico sa­cado de materias inorgánicas. En cuanto a la «teoría de los radicales», tiene su origen en el célebre estudio sobre el aceite de al­mendras amargas que los dos amigos em­prendieron a partir del año 1832. Ambos consideran ese aceite (CeHsCO—H) como el hidruro de un «radical» oxigenado (CeHsCO) al que llamaron «benzol», demostrando que pasaba intacto de una combinación a otra. Consideraron el ácido benzoico como un hidrato de dicho radical (CeHsCO — OH). Fue éste un nuevo ejemplo de un grupo de átomos obtenido quitando a una molécula un átomo capaz de combinarse con grupos análogos.

Algún otro ejemplo era ya co­nocido, y surgió así la «teoría de los ra­dicales compuestos»; primero se llamaba radical (sencillo) de un ácido y de una base al metal o metaloide unido al oxíge­no. Liebig descubrió y estudió numerosas substancias de gran importancia, entre las cuales el doral, el cloroformo, el aldehido fórmico y el benzol. Explicó la constitu­ción de los ácidos orgánicos y de las ami­das, y determinó las verdaderas fórmulas de muchos compuestos del carbono. En mu­chos de estos escritos suyos puso las bases de la química agrícola, enseñando la com­posición de los abonos químicos y estu­diando los procesos de fermentación de las substancias orgánicas. Se ocupó, además, de química fisiológica aportando im­portantes contribuciones al estudio de la elaboración de las grasas, al de la compo­sición de la sangre, de la bilis y del jugo de la carne.

U. Forti