Marianela, Benito Pérez Galdós

Novela del gran escritor español Benito Pérez Galdós (1843-1920), publicada en 1878. El ciego Pablo, creyendo bella a su lazarillo, Marianela, se enamora y le promete casarse con ella. Pablo juzga real la armonía de lo físico con lo moral. Y los dos viven un idilio poético y delica­do. Pablo ignora que Marianela es muy fea. Pero la ciencia llega a Socartes — lugar donde transcurre la acción de la obra—. El médico Teodoro Golfín extirpa las cataratas de los ojos del ciego de nacimiento. Entonces Marianela huye para que Pablo no conozca su fealdad. Pablo se enamora de su prima Florentina y se casa con ella. Mientras, Marianela muere de fiebre, de dolor y de desengaño.

La delicada emoción sentimental que impregna toda la novela contrasta con la dureza de las anteriores (Doña Perfecta, v.; Gloria, v.; La familia de León Roch, v.). No obstante, Marianela es todavía una novela abstracta. Los per­sonajes son fuerzas y pasiones en un con­flicto histórico y universal. Hay dos mun­dos en oposición: el mundo de la imagina­ción y el mundo superior de la realidad que Galdós descubre en esta novela. El autor introduce el ciego como símbolo de la incapacidad de contemplar la realidad ma­terial. El idilio entre los protagonistas se basa en la ignorancia. Hará falta la cien­cia para que todo el castillo de naipes ven­ga al suelo. El reino de la imaginación de­jará paso al de la realidad. La pobre Ma­rianela muere porque su misión en este mundo ha terminado. De ahora en adelan­te será la ciencia quien dirija a la razón — Pablo —. El nervio de la obra y su au­téntica fuerza dramática radican en el golpe moral que sufre la protagonista al asistir a la ruina de su mundo.

La caracte­rización psicológica es vigorosa. En la com­binación de fealdad de cuerpo y hermosura de alma se nota la influencia de Víctor Hugo. Los hermanos Quintero adaptaron la obra al teatro. Trasladada al escenario re­sulta lenta, poco ágil, debido a que a la obra le falta el dominio de los recursos de la escena, pero conserva su gran interés humano.

Gracias a Marianela, Galdós puede libe­rarse del período abstracto a que le había conducido su estudio de la formación de la sociedad contemporánea en España y de­dicarse por completo a la observación de su época y de la realidad. Marianela es el manifiesto del naturalismo en España, des­de un punto de vista ideológico y estético. (J. Casalduero)