Manette Salomon, Edmond y Jules Goncourt

Novela de Edmond (1822-1896) y Jules (1830-1870) de Goncourt, publicada en 1867. La trama, basada en las relaciones entre el pintor Coriolis y su modelo, Manette Salomon, que paso a paso se convierte en amante, esposa y tirana de un hombre débil, sin voluntad, es apenas un cañamazo del que se valen los autores para describir la vida artística de París en los últimos años del reinado de Luis Felipe y durante el Imperio. Ofrece así un cuadro de notable interés para el estudio de la cultura pictórica en aquellos años, dominada todavía por los grandes nombres de Ingres y de Delacroix, y ani­mada por el eco de las grandes batallas de los coloristas románticos contra el conven­cionalismo académico; mientras que en los «salones», lenta pero seguramente, se delineaban las nuevas tendencias realistas que tanta importancia debían tener en los años sucesivos. Retratando con notable vivaci­dad este mundo, los autores muestran, co­mo grandes coleccionistas de arte que fue­ron, que conocían bien el oficio, poniendo en boca de sus personajes observaciones sagaces y agudas y que calan hasta el fondo de la esencia viva de la pintura; nada hay en estas observaciones que recuerde los términos genéricos que emplean los litera­tos cuando hablan de artes figurativas.

Des­de este punto de vista, Manette Salomon merece ser leída todavía hoy por artistas y críticos de arte; es además interesante para la historia de las costumbres, porque en ella se retrata la vida fácil, despreocu­pada y bohemia de los artistas del siglo pasado. Huelga decir que la preocupación realista impide el vuelo poético y hace pe­sadas y opacas las páginas; a pesar del acierto con que están observados algunos caracteres, como el de Anatolio y algunos «interiores», como el extraño «ménage» de Coriolis, se advierte cierta falta de eleva­ción que hace el estilo demasiado pedestre, incluso cuando aspira a la plasticidad pic­tórica, como la descripción del cuerpo de Manette. Es digno de notar, en fin, como curiosidad, dado el tiempo en que fue es­crita la novela, el hecho de que los Goncourt achaquen en gran parte la incompa­tibilidad entre Coriolis y la hebrea Manette a un instinto racial.

E. Cione

Estoy aturdido, deslumbrado, fascinado. Rebosa de talento, nunca el autor ha sido tan plenamente él mismo. (Flaubert)