Mala Yerba, Mariano Azuela

Novela del mexicano Ma­riano Azuela (1873-1952). Describe la vida del campesino en los años inmediatamente anteriores a la Revolución mexicana de 1910 y delata la injusta situación de los peones frente a los amos de las haciendas. Dentro de sus intenciones costumbristas, en sus páginas predomina un realismo que ofrece la imagen verdadera de esa época, cuando ya se anunciaba un cambio radical en la sociedad mexicana. Su argumento es éste.

En la hacienda de los Andrade, vive el viejo sirviente Pablo Fuentes con su hija Marcela, amante subrepticia de Julián, el joven dueño de la hacienda. Un vaquero se enamora de ella, y el amo se opone a sus propósitos. Al ir Marcela en busca de agua a un riachuelo cercano, es seguida por An­drade, que al intentar besarla es sorpren­dido y golpeado por el vaquero. Julián repele la agresión a balazos y le da muerte. En el velorio, el viejo Pablo relata la his­toria de los Andrade, familia de ascenden­cia española y tradicionalmente acostum­brada a asesinar a los peones que no les son adictos. Cuando se efectúa el sepelio, interviene la autoridad municipal y el ase­sino es aprehendido. En sus declaraciones ante el juez, Marcela asegura ignorar quién disparó. Salva así a su amante, pero a la vez concibe odio en su contra. Contratado por Julián para hacer una represa, llega a la hacienda un norteamericano que se enamora de Marcela, la hace su amante y huye con ella a una villa cercana. A la vez otro vaquero, llamado Gertrudis, se ha prendado de la muchacha. Muere el viejo Pablo. Gertrudis va en busca de Marcela y logra quitársela al extranjero. Días des­pués, se celebra en aquella villa la carrera anual de la región, en la que triunfa una yegua de Julián montada por Gertrudis. Concluidas las fiestas, éste ya no regresa a la hacienda, sino que se queda en la villa al lado de Marcela. Julián, celoso, lo manda asesinar, y finalmente, ella se sui­cida en presencia de este último.

A. Chumacero