Título de la más célebre colección de versos, de carácter gnómico y filosófico, del poeta sirio árabe Abū-l-Alà al-Maarri (953- 1057), autor, además de varias otras obras literarias en prosa y en verso, de la famosa Risãlat al-gufrān (v.).
Lazúm ma la yalzam (título que significa «Constricción no obligatoria» y está justificado por una complicación de la rima constantemente observada), consta de cerca de mil seiscientas composiciones breves, con un total de 12-13 mil versos, dedicados todos a meditaciones sobre la vida humana, el destino, la divinidad, la fe y los preceptos religiosos, la moral, la sociedad, etc. La visión de la vida que en ellos se expresa es profundamente pesimista y escéptica, aunque en general se evita y disimula, según el uso oriental, una abierta posición contra la religión revelada. Las líneas fundamentales de este pesimismo parten indudablemente de experiencias personales del poeta, afligido de ceguera y por ello apartado del mundo, dedicado sólo a la enseñanza y al estudio; pero se extienden hasta abrazar, con angustiosas y dudosas llamadas, la vida entera de la humanidad. Fe en un Dios, postulado con bastante vaguedad, apartamiento de toda religión revelada, incluso la musulmana; mirada, ora piadosa, ora indignada, sobre las pasiones y debilidades humanas, una ética ascética noblemente humana de caridad para el prójimo y hasta para los animales, una amarga teorización sobre la vida como dolor y sobre lo preferible de no nacer: he aquí los puntos esenciales de las meditaciones de Al-Maarri.
Esta concepción pesimista se diferencia ,de la corriente en la gnómica musulmana (por ejemplo de la de Abu l’Atahiya) por la originalidad de ciertas formulaciones; pero sobre todo por rehusar los consuelos y tópicos parenéticos de la fe musulmana; y netamente se distingue también del pesimismo de la poesía escéptica persa, cuya cima es Khayyàm, por la total ausencia en al-Maarri del epicureismo gozoso que tan íntimamente se asocia al escepticismo de Ornar. Pero en la misma medida en que el Luzumiyyàt se eleva en pureza conceptual y neta fisonomía personal por encima de las demás voces del escepticismo oriental, queda inferior a ellas en el campo del arte; frente al terso esplendor de la lírica khayyamiana, la poesía de al-Maarri es a menudo abstrusa y fatigosa, descuidada en la forma, a veces crudamente prosaica, en su esfuerzo hacia una precisión puramente teórica. A pesar de ello, la fascinación de la fuerte individualidad que expresa, y la rara actitud antinómica por ella propugnada, ha despertado un vivo interés entre los críticos occidentales y, de rechazo, en la moderna «Aufklärung» oriental. Versión parcial inglesa de R. A. Nicholson en Studies in Islamic Poetry (Cambridge, 1921).
F. Gabriel

