Melodrama de Apostolo Zeno (1668-1750) estrenado en Venecia en 1700, con música de Carlo Francesco Polla- rolo.
La acción se desenvuelve en Efeso en torno a Lucio Vero, elegido por el emperador Marco Aurelio para esposo de su hija Lugila, y sucesor del trono. Al regresar de una gloriosa expedición contra los partos, intenta conquistar con su generosidad a su ilustre prisionera Berenice (v.) reina de Armenia, la cual casada con Volageso, rey de los Partos, quiere permanecer fiel a su esposo, a pesar de suponerlo muerto. Pero él vive, y se ha introducido disfrazado, en la corte. Cuando Lucio Vero, escapado casualmente del veneno preparado por Vologeso, descubre su identidad, está dispuesto a tratarlo generosamente en todo, menos en lo que más importa a entreambos, la posesión de Berenice. Pero la arrogante y dura resistencia de ésta y la improvisada llegada de Lucila que, sublevando a la soldadesca, amenaza a Lucio con la pérdida del trono, le induce a volverse a Roma para celebrar las justas bodas dejando libres a los dos altivos y fieles amantes.
La fábula amorosa tejida por Zeno sobre la narración histórica, de la cual, el mismo señala las fuentes, con su acostumbrada diligencia (Julio Capitolino, Sexto Rufo, Eutropio, Sexto Aurelio, Victor), es harto modesta en cuanto a invención. Si bien las demás figuras están concebidas con decorosa verosimilitud, es singularmente inferior la del protagonista quien de pronto, asustado por las muy previsibles consecuencias de su pasión, vuelve a Lucila y la llama «dulce esposa» hablándole de amor con toda naturalidad. Algunas escenas artificiosas y fantásticas nos dejarían harto perplejos, si quisiéramos juzgar, como ya se ha hecho, la obra literaria de Zeno independientemente de los fines prácticos a los que debía servir. Pero como libreto, con su neta diferenciación entre los recitativos y las arias, con sus escenas bien distribuidas y regularmente cerradas por las cortas estrofas líricas, fue juzgado muy favorablemente y después de haber propocionado a su autor el primer éxito, fue musicado varias veces, con diversos títulos, durante el siglo XVIII.
E. C. Valla

