Los Libros de las Pequeñas Almas, Louis Marie Anne Couperus

[De Boeken der kleine zielen]. No­vela del escritor holandés Louis Marie Anne Couperus (1863-1923), publicado en 1901- 1903.

Es un ciclo de cuatro libros que tratan de la historia de una familia de La Haya. Su unidad se debe, no a una comunidad de sentimientos o de intereses, sino a la iden­tidad de vínculos, a las tradiciones familiares y a las convenciones de una vida burguesa que ligan entre sí a las «peque­ñas almas». En la casa de la anciana señora van Lowe se reúnen, después de muchos años de ausencia, los distintos miembros de la familia, y el autor aprovecha esta ocasión para contarnos la historia de los diversos personajes. En el primer libro, Pequeñas almas [Der Kleine’ zielen] se encuentra la historia de Constancia, que ha regresado a la casa de su madre con su hijo y su ma­rido, para olvidar en la vida intensa de La Haya las penas de su matrimonio infe­liz. Pero su llegada a la ciudad renueva el escándalo ocurrido cuando, para casar con Enrique van der Welcke, Constancia, se ha­bía divorciado de su primer marido, y en este ambiente de turbación y de intriga se perfilan las personalidades de los dos cón­yuges, pequeñas almas, débiles e influidas por los acontecimientos exteriores.

El se­gundo libro, La vida tardía [Het late Leve] trata de Addy, el prudente hijo de Cons­tancia y de Enrique, de catorce años, que hace de árbitro entre sus padres cuando éstos están a punto de ser arrastrados por sus respectivas pasiones; ella hacia Brauws, el revolucionario fracasado, él hacia su prima Mariana. En el tercer libro, Almas en la penumbra [Zielenschemering], el mejor y el más intensamente dramático, todo el interés estriba en las figuras de los dos hijos de la señora van Lowe, Ernesto, el aluci­nado coleccionistas de jarrones, y Gerrit, un erotomaníaco, capitán de caballería. En la decadencia mental, en la locura de uno y en el suicidio del otro, culmina el ciclo. La sagrada sabiduría [Het heilige Weten], que constituye el cuarto libro, trata de Addy, ahora ya mayor, marcado también él por la suerte de la familia Lowe. Es ésta una de las obras más felices de Couperus, perteneciente todavía a su período natu­ralista, y que por su contenido, la deca­dencia de una familia, recuerda, aun sin igualarlo, Los Buddenbrook (v.) de Tho­mas Mann.

H. Henni