Cuentos y cuadros de costumbres del periodista y escritor argentino Alberto Gerchunoff (1884-1954). Nacido en Tulchin (Rusia) y llegado muy niño a la Argentina, Gerchunoff pasó parte de su infancia en las colonias agrícolas hebreas de la provincia de Entre Ríos, fundadas por el barón Moisés Hirsch, a cuya memoria dedicó el más tarde prestigioso escritor su primer libro, en el cual describe la vida de los pobladores de una de esas colonias, la de Rajil. Los designó con el nombre de «gauchos judíos» para simbolizar la mezcla de las virtudes de ambas razas, y la denominación ha quedado en la literatura argentina.
Son veinticuatro bocetos o breves relatos en que la nota lírica alterna con los elementos narrativos y descriptivos. Evocan la asamblea de los judíos de Tulchin, en donde se resuelve emigrar a las colonias hebreas de la Argentina («El génesis»), la «llegada de inmigrantes», las faenas agrícolas y las adversidades («El surco», «La trilla», «La huerta perdida»), las hacendosas y bellas mozas judías («Leche fresca», «La lluvia»), idilios campesinos («El cantar de los cantares», «La triste del lugar»), los ritos religiosos («Las lamentaciones»), la unión de las dos razas por el amor («La siesta», «El episodio de Myriam»), lances de sangre («El boyero», «La muerte de Rabí Abraham», «La lechuza»), la celebración de la fiesta patria argentina («El Himno») y otros sucesos dulces o tristes, dramáticos o cómicos.
El libro fue publicado en ocasión de la celebración del centenario de la revolución de mayo como homenaje del joven autor a su tierra de adopción, y fue apadrinado por un prólogo del narrador y dramaturgo criollo Martiniano Leguizamón.
R. F. Giusti

