[Tajemné dálky]. Primer volumen de poesías del poeta checo Otokar Brezina (1868-1929), publicado en 1895, que representa la primera fase de la evolución del lirismo pesimistailusionista («Oh fuerza del éxtasis y de los sueños») al simbolismo (himno concluyente; «El arte»}. Su pesimismo procede del esfuerzo, todavía vano, de conocer y explicarse a sí mismo la razón de su tristeza. La nota de aspiración a redimirse («Mi madre») sitúa en primer plano el problema de la muerte, como una nada, o como otra vida misteriosa, sin la sustancia de las cosas terrenas, pero presente en nuestro espíritu como el recuerdo del pasado que, por medio de la purificación del presente, resplandece en la luz del futuro; el origen de la tristeza está en la universal herencia a la que todos los hombres deben someterse. La exigencia poética de Brezina nace del reflejo de una experiencia personal que va de los más trágicos momentos de abandono y desesperación hasta las más altas cimas de la elevación individual.
Para la comprensión del misterio hacia el que tiende la nostalgia del poeta, es elemento esencial la música («Motivo de Beethoven») que ante el poder de dormir al poeta en un sueño, del cual despertará cuando la vida del universo haya cesado o quede destruido el horror del silencio del más allá por la visión de las innumerables existencias futuras de que está colmado el sueño del poeta; y la comprensión terrena se origina precisamente del arte y es una misma cosa con la imagen del poeta que «arroja a las llamas su corazón para que arda en el ritmo»; así se cierra el cuadro lírico, anunciando ya Alba a Occidente (v.).
E. Lo Gatto

