Libro Pontifical o Historia de los Papas, Louis-Marie Olivier Duchesne

[Liber pontificalis]. Edición clásica fundamental de la fuente más importante para la historia del Pontificado, especial­mente preciosa para la historia de los pri­meros siglos de la Iglesia Romana, preparada por Louis-Marie Olivier Duchesne (1843-1922), publicada en dos volúmenes in folio en 1886-1892.

La Iglesia Romana tuvo ya desde el siglo II catálogos de sus obispos, acompañados de indicaciones crono­lógicas; a principios del siglo VI se amplia­ron en una especie de serie de biografías o historias de los papas, desde el após­tol San Pedro hasta Félix IV, prolongada después hasta Esteban V (885-891)—el Li­ber Pontificalis propiamente dicho —, con­tinuada después con diferente estilo por varios autores hasta Pío II (1464). La obra de Duchesne se abre con unos capítulos magistrales sobre las fuentes de la historia y cronología de los papas antes del Liber Pontificalis; sobre la fecha de su composi­ción, defendida por él contra Waitz y Mommsen; sobre los manuscritos de la primera parte, o edición primitiva, trans­mitida en redacciones que se interrumpen en Félix IV (530). Amplias investigaciones históricas y arqueológicas abarcan toda la historia de la Iglesia Romana de los prime­ros siglos (utilizando especialmente la Roma subterránea (v.), de Rossi), y que concluyen con la discusión sobre la autoridad histórica del Liber Pontificalis, diversa según los temas y los personajes. «En toda la Edad Media la historia de los Papas se redujo a estas noticias biográficas, como la histo­ria de los imperios a la crónica de San Jerónimo. Era uno de los tres o cuatro libros históricos que formaban la dotación indis­pensable de toda biblioteca episcopal o conventual».

El capítulo en que Duchesne estudia los manuscritos de la segunda edi­ción revisada y continuada forma casi por sí mismo un volumen, en que se trata, crí­ticamente, entre otras cosas, bajo la vida de Adriano, toda la historia de la «Dona­ción» de Carlomagno, confrontada con la promesa de Pipino a Kiersy. Sigue la pu­blicación de los diversos catálogos pontifi­cales, según los diferentes manuscritos, desde la primera edición del Liber Ponti­ficalis, con su texto restituido según dos resúmenes, el feliciano y el canoniano. Las noticias, acompañadas por Duchesne de amplias notas referentes a algunos papas célebres, como Silvestre Símaco, Sergio, Gregorio II, Esteban II, Adriano, etc., adquieren el valor de una verdadera biogra­fía crítica. El segundo tomo contiene la publicación del texto de la segunda edición del Liber Pontificalis, precedida de amplia introducción sobre los manuscritos y la redacción en el siglo IX, sobre la historio­grafía pontifical en el siglo X-XI y el Liber Pontificalis en el siglo XV, sobre las edi­ciones antes y después del descubrimiento de la imprenta, sobre la edición de Magun­cia de 1602, preparada por el jesuita Jean Busee (utilizando un manuscrito vaticano), las ediciones italianas del siglo XVIII (Bianchini, Vignoli, Muratori) y las contempo­ráneas.

El autor presenta, en fin, las carac­terísticas de su propia edición, o sea: se ajusta al más antiguo texto del verdadero Líber Pontificalis reconstruido sobre los dos resúmenes, que han llegado hasta nosotros, de los primeros esbozos de historiografía pontificia desde el siglo IV al VI y poste­riormente al papa Adriano II, con la adi­ción de todo lo que podía figurar como continuación del Líber Pontificalis; en cuan­to al comentario, es más amplio en el pe­ríodo anterior al siglo XII, esto es, en el período que más lo necesitaba, y para el cual el autor estaba mayormente acreditado. De la obra magistral de Duchesne escribe Leclerc, en el Diccionario de Arqueología Cristiana (v.): «Vasta empresa, con la que Duchesne hizo de la célebre compilación su dominio particular, y propiedad perso­nal… y en la que el verdadero erudito que era halló el mejor empleo de sus raras cualidades de vigor crítico, de penetración, de sinceridad, poseídas por él en grado eminente». Hoy en día las nuevas investi­gaciones y descubrimientos del último medio siglo hacen sentir la necesidad de una se­gunda edición de la obra de Duchesne.

G. Pioli