Libro de Buenas Costumbres de los Hombres, Jaime de Cesulis

Obra de moral política, escrita originalmente en latín por el do­minico Jaime de Cesulis o de Cesolis, per­sonaje de quien se poseen noticias muy vagas y poco concordes. Se supone que vivió en Italia a fines del siglo XIII o a principios del XIV. Esta obra fue titulada en latín Liber de moribus hominum et de officiis nobilium super ludum scachorum, y por su contenido es una especie de Libro de los Estados, que, a través de las diferen­tes piezas del ajedrez, examina las dis­tintas clases sociales de su época.

Se divide en cuatro tratados de extensión muy des­igual. El primero hace historia del juego. El segundo habla de las piezas nobles del ajedrez (rey, reina, alfiles, caballos y ro­ques). El simbolismo de los dos primeros es obvio; los alfiles significan los jueces; los caballos, los caballeros, y los roques, los oficiales reales. El libro tercero se ocupa denlos peones del juego, en los cuales son simbolizados algunos oficios manuales, y, a más, notarios, médicos, boticarios, algu­nos oficios públicos y hombres viles (ribal­dos y jugadores), que inexplicablemente son agrupados con los correos. El libro cuarto habla del movimiento del juego, lo que da pie para tratar de la subordinación de unas clases y oficios a otros. Esta obra tuvo una difusión enorme. Fue traducida en alemania, Francia, Inglaterra, Italia y Holanda. Se conservan dos redacciones en catalán, del siglo XV, que han sido publi­cadas por José Brunet (Barcelona, 1900) y A[ntonio] B[ulbena] T[osell], según co­pia de Manuel de Bofarull (Barcelona, 1902), respectivamente. En el siglo XV y primeros años del XVI fue objeto, por la imprenta, de numerosas ediciones.

Sin duda contribuyeron a tal difusión los muchos ejemplos que la obra contiene, sacados en su mayor parte de Valerio Máximo, Séneca y San Agustín, y en menor cantidad de Cicerón, Quintiliano, Orosio, etc., entre los antiguos. De los autores medievales fueron aprovechados por Jaime de Cesulis, Pedro Alfonso, Juan de Salisbury y Gualtero de Chátillon. Un análisis de esta obra ha sido hecho por Félix Liéjard en el volu­men XXV de la Histoire Littéraire de la France.

P. Bohigas