Lecciones de Estética General, Antonio Tari

Obra de Antonio Tari (1800-1884), publicada en 1884. Circunscrito el mundo estético como zona mediana, o ecuador, entre los dos polos, del objeto y del su­jeto, Tari se propone investigarlo en tres planos distintos, que en su singular ter­minología define así: estesinomía, estesigrafía y estesipraxia. La estesinomía es la lógica estética: como Aristóteles fun­dó la lógica del conocimiento y Herbart la de la voluntad, también es legítima la del sentimiento (ésthesis), porque toda esfera del espíritu debe tener su lógica. También en la estética, pues, hallaremos categorías, esto es, formas a priori que modalizan las producciones estéticas.

La primera de estas categorías es la belleza, que corresponde en la lógica del conoci­miento a la intuición, y en la lógica de la voluntad a la benevolencia; las caracterís­ticas de lo bello son la universalidad, la olimpicidad y la no utilidad. De lo bello en cuanto principio formal en lucha con lo informe, Tari obtiene dialécticamente las demás categorías estéticas, esto es, lo sublime, lo cómico, lo dramático. A la estesinomía sigue la estesigrafía, o física es­tética, que tiene el cometido de indagar el valor estético de la naturaleza, y precisa­mente del cosmos, de la vida y de la psiquis. Llegamos por fin a la estesipraxia, o práctica estética del hombre, en confor­midad con las categorías fijadas por la estesinomía. Como se ve, el esquema ge­neral de la obra es de inspiración hegeliana. Del mismo modo que la idea hegeliana era considerada primero en sí, des­pués en la naturaleza y finalmente en el espíritu, así Tari pone primero la idea de la esthesis, analizable independientemente de sus realizaciones en la naturaleza y en el arte, que siguen dialécticamente a la idea. Pero la influencia de Hegel es con­trapesada por la de Herbart, evidente en la posición de la esfera estética como autó­noma e irreductible a la lógica, contraria­mente al dialectismo hegeliano, que resuel­ve el arte en la filosofía.

De esta autonomía deriva la exigencia de Tari de fijar, junto a las categorías cognoscitivas y a las prác­ticas, las categorías de la esfera estética. Verdad es, por otra parte, que estas cate­gorías están deducidas a la manera de Hegel, mientras que no es respetado el pro­blema herbartiano de la estética general como incluyendo tanto la teoría de lo bello (estética en sentido estricto) como la del bien (ética). Por lo tanto, los motivos hegelianos y herbartianos se mezclan en Tari eclécticamente, de un modo que torna frá­gil toda la construcción. Pero histórica­mente esta fusión de hegelianismo y herbartismo tiene importancia, porque el ejemplo de Tari fue seguido, con resultados diver­sos, por otros hegelianos de Nápoles, como Antonio Labriola y Benedetto Croce. Inte­resante por las imágenes vivas e inspira­das. es sobre todo la estesigrafía, donde la interpretación estética de la naturaleza, independientemente de los esquemas doctrinales, se adapta al gusto romántico del autor.

G. Alliney