[Laudi]. Al lado de las famosas Laudas (v.) de Jacopone da Todi tienen cierto interés las de Bianco Santi (nacido en Valdarno a mediados del siglo XIV y muerto quizás a principios del XV), llamado «il Bianco da Siena». El encendido sentimiento religioso que cimentaba el movimiento de los «jesuatos», a los que pertenecía, anima sus varias composiciones sacras, llenas de amor a Dios, de desdén por quienes reniegan de Él y henchidas de un sentimiento de veneración y de éxtasis de la criatura por su Creador.
En la contemplación de la verdad eterna el alma no encuentra palabras adecuadas para expresar su íntima emoción, y la lauda se hace plegaria y florece a veces en expresiones inflamadas que parecen tomadas de la lírica amorosa de la época. Se encuentran en las composiciones de Bianco da Siena referencias a la liturgia medieval, o también a composiciones anteriores ; en ellas el alma se aniquila en el amor de Cristo, y el goce purísimo de la fe transfigura la experiencia religiosa en la quietud de una unión ideal. Se purifica entonces el sentido a veces turbio y convulso del amor, tal como Bianco lo expresa, se aplaca en un diálogo de la criatura con Dios, y se encuentran acentos que recuerdan los de santa Catalina de Siena y su mística concepción de un amor en que se redime la naturaleza humana en la esperanza de los bienes celestes.
Entre las Laudas, algunas de las cuales han sido descubiertas recientemente, destacan, por la riqueza de su sensibilidad, las hasta ahora anónimas «Gaudete per amor di Gesù Cristo» y «Gesù speranza del Fanima mia»; pero en todas es manifiesto el sentimiento pleno y complejo de un corazón sinceramente patético que quiere conmover en la exaltación de los bienes espirituales.
C. Cordié

