Las Mariposas, Guido Gozzano

[Le farfalle]. Breve poema didáctico incompleto de Guido Gozzano (1883-1916), recogido en la edición de­finitiva de los Coloquios (v.) en 1936. Se conocía algún trozo de él. «Sí, medito un volumen sobre estas prisioneras», dice el poeta a una amiga suya, contemplando unas crisálidas («Una resucitada» en los Colo­quios, ya publicada en «La Lectura», ju­nio 1910, con el título Visitadora). Otra vez escribía en una carta: «Yo soy un entomó­logo profundo y apasionado y querría pa­sar a una serie de cartas a una mujer toda la poesía que emana de los lepidópteros. Deberé hacerme niño de diez años para po­der ver de nuevo estas cosas con ojos dig­nos». El volumen, las cartas, se convirtie­ron en endecasílabos, pero éstos, nacidos de un científico, conservan el tono y la esencia de la prosa.

Parece como si para el poeta desilusionado del vano fervor del mundo de los hombres, cansado de exalta­ciones retóricas, lleno de «gran ternura por las cosas que viven», la Naturaleza no fue­se sorda y muda, sino que le confortase con buenas esperanzas; y que las formas primitivas, las simples criaturas del mun­do natural, le inspirasen una poesía nueva. Después de la lírica de los Coloquios, no es posible imaginar que Gozzano permaneciese aún encerrado en el círculo de su musa limitada y agotada. Pero no es poesía nue­va este poema largamente soñado e inten­tado sobre las mariposas. Son lecciones que casi por juego, «con cierto ritual arcaico y en bello estilo altisonante», el entomólogo distribuye en fáciles versos, consiguiendo animar con algunos acentos, con algunas imágenes (en «Mensajera marcera», en «Ca­lavera») su frío texto didáctico.

F. Pastonchi