La Mujer Delincuente, la Prostituta y la Mujer Normal, Cesare Lombroso

[La donna delinquente, la prostituta e la donna nórmale]. Obra de Cesare Lombroso (1835-1909), escrita en colaboración con Guglielmo Ferrero (1871- 1942), publicada en Turín en 1893. Se halla en relación con su obra más conocida, El hombre delincuente (v.), y está desarrolla­da con el mismo criterio de análisis y pe­netrada del mismo espíritu positivista, de explicación del comportamiento humano co­mo resultado de factores biológicos, físicos y ambientales.

Ello motiva una clasifica­ción de las mujeres criminales, de acuerdo con ciertos tipos antropológicos (criminales y prostitutas innatas, ocasionales, pasiona­les, delincuentes, epilépticas, etc.) y des­viaciones notables del tipo de la mujer normal. Al estudio de ésta, a su anatomía, biología, sensibilidad, inteligencia, morali­dad, etc., está dedicada la primera parte de la obra, a la que sigue el estudio de las criminales y de las prostitutas, analizadas a base de los datos antropométricos y re­lieves clínicos, medicolegales y datos esta­dísticos, etc., así como de observaciones personales de los autores o recogidas de obras de otros investigadores.

Las anoma­lías biológicas, anatómicas, etc., de la mu­jer delincuente revelan una desviación del tipo femenino hacia el masculino; en cuan­to a la prostitución, es la manifestación de la estructura criminal en la mujer, y ocu­pa un lugar parecido a la necesidad de matar en el hombre. La criminalidad feme­nina se afirma, principalmente, en delitos no sanguinarios (por ejemplo, el robo), y se halla en conexión con la distinta natu­raleza fisiológica de la mujer, en gene­ral, dominada sustancialmente, en su total estructura física y psíquica, por el factor de la maternidad; de suerte que la especie humana se manifiesta en ella con ciertos caracteres de calma y pasividad.

En las edi­ciones más recientes de la obra, que des­pués de la muerte de Lombroso fueron dirigidas por su hija Gina, se añade una parte, reconstruida sobre apuntes del autor, relativa a la terapéutica de la mujer de­lincuente (lo que deben efectuar las ins­tituciones de educadores y reformadores; el divorcio; leyes más flexibles para el abor­to y el infanticidio, etc.), una relación de casos referentes a asesinas histéricas, enve­nenadoras y estafadoras modernas, etc., y un apéndice sobre la importancia de la mujer en la religión. La obra, traducida a diversas  lenguas desde el momento de su aparición, encierra importancia como investigación antropológica, pero fue ob­jeto de críticas por parte de las escuelas positivistas.

A. Amorth