[La donna bizzarra]. Comedia en cinco actos, en verso, de Carlo Goldoni (1707-1793), representada en 1758. Como en la Viuda astuta (v.) y en la Mujer sola, se nos presenta una dama, la condesa Ermelinda, que se complace en mantener en jaque a un buen número de pretendientes; pero lo que en la primera de las obras mencionadas era habilidad astuta y aprovechada, y en la segunda complacencia más o menos velada en el terreno sensual, aparece aquí como vivacidad antojadiza y consciente, y como personalidad inquieta y rebelde.
Ermelinda, cortejada por el exuberante capitán Gismondo, el galante caballero Ascanio, el afable don Armidoro y el patético don Fabio, no desearía dar satisfacción a ninguno, pero en su intimidad, casi inconscientemente — y esta inconsciencia constituye su humanidad más real—, oscila entre el capitán y el caballero. La llegada del pintoresco batón Federico, con su hija Amalia, la obliga a tomar una decisión, a pesar suyo: Ermelinda combina, sin más, el matrimonio del caballero y Amalia, como si deseara hallarse ante un hecho consumado y, al terminar un borrascoso diálogo, acaba prometiéndose como esposa del capitán, que posee un carácter semejante al suyo.
El desenlace de la indecisión en el brusco matrimonio y en el noviazgo súbito, representa el verdadero motivo de esta comedia, fundada aparentemente en un juego caprichoso.
U. Déttore

