La Krakatita, Karel Čapek

[Krakatit], Novela del escritor checo Karel Čapek (1890-1938), pu­blicada en 1924. Es, como la mayor parte de las obras de Karel Čapek. entre las cuales tenemos también el famosísimo drama R. U. R. (v.), una obra de fondo utópico.

El título proviene de un neologismo (del nom­bre del volcán Krakatoa) e indica el más potente explosivo que ha existido jamás. Su inventor es el ingeniero químico Prokop, a quien un amigo le roba el secreto de fabricación pero sin conseguir benefi­ciarse de ello porque es víctima del primer experimento. Simultáneamente a la Krakatita ha sido inventada por unos desconoci­dos una onda eléctrica capaz, entre otras cosas, de hacer estallar una partícula de Krakatita no aislada a tres mil kilómetros de distancia. Desde alemania, donde la in­vención de la Krakatita ha sido conocida, emisarios dé altas personalidades se pre­sentan en Praga para comprar el secreto. Pero el ingeniero prokop se niega a ven­derlo, creyendo que los alemanes lo utili­zarían para destruir a sus adversarios. Se­cuestrado en un pueblecito alemán, donde había ido para buscar a un amigo, consigue escapar con la ayuda de su amante, pero es apresado nuevamente y esta vez por un misterioso extranjero, Daimon, que lo con­duce a una reunión de anarquistas. Daimon posee el secreto de las ondas eléctricas y un poco de Krakatita. A causa de una dis­cusión con sus compañeros se ve obligado a huir; lleva consigo a Prokop y a su amiga, y por medio de las ondas hace esta­llar la Kratatita y mata a sus compañeros. En su estación emisora de radio ofrece a Prokop el dominio del mundo, pero Prokop lo rechaza y huye. La novela termina con el encuentro de Prokop con un viejecito vagabundo cuyas sencillas palabras — «Tú querías hacer cosas demasiado grandes, pero harás cosas pequeñas y útiles para los hom­bres» —, que a Prokop le- parecen pronun­ciadas por el mismo Dios, encierran toda la filosofía de la novela.

Construida sobre la base de una idea utópica como es típico de Karel Čapek, la novela presenta también la otra faceta del arte tan rico de este escri­tor: su realismo. Los dos aspectos se fun­den; por un lado el realismo hace verosí­miles las más abstrusas invenciones de la imaginación, por otra, ésta revela los as­pectos a menudo olvidados de la realidad. Entre las numerosas novelas modernas de tipo utópico, ésta de Karel Čapek ocupa digna­mente un lugar junto a las de Wells, al Mundo feliz de Huxley, a Nosotros del ruso Zamjatin y a Julio Jurenito y a Trust. D. K. del rusosoviético Ercmburg.

E. Lo Gatto