La Historia de Sir Carlos Grandison, Samuel Richardson

[The History of sir Charles Grandison]. Novela en siete volúmenes, del in­glés Samuel Richardson (1683-1761), pu­blicada en 1754. Después del gran éxito al­canzado por Pamela (v.) y Clarisa (v.), el autor creó un personaje que encarna el ideal masculino de la novela realista-pedagógico- sentimental que él puso de moda.

Enriqueta Byron, que acaba de llegar a Londres, se ve rodeada por numerosos cortejadores, entre los que destaca un tal Hargrave Pollexfen, bello y presumido. Al verse rechazado por la muchacha, trata de raptarla a la salida de un baile, pero sir Carlos, que casual­mente se encuentra allí, lo impide, y pronto la amistad que nace entre él y Enriqueta se transforma en amor. Sin embargo, Car­los está ya comprometido; en efecto, en Ita­lia había conquistado sin quererlo el cora­zón de Clementina della Porretta. Al partir él, la joven había caído en una profunda melancolía, y ahora se encuentra tan mal que los señores Della Porretta invitan al joven a que regrese, dispuestos a dar su consentimiento a la boda. Así, aunque sus sentimientos hacia Clementina no superan la amistad y una generosa piedad, Carlos, moralmente comprometido, parte para Bolonia, abandonando a Enriqueta, deshecha en lágrimas. De Italia llegan sus cartas al amigo doctor Bartlett, describiendo minu­ciosamente a los señores Delia Porretta.

Y cuando las negociaciones para la boda están a punto de llegar a su conclusión. Cle­mentina se da cuenta de la imposibilidad de unirse con un hombre de distinta religión, decide hacerse monja y aconseja a Carlos que se case con su compatriota. La descrip­ción del noviazgo, de las felicitaciones, de la boda y de otros episodios, como la muer­te de Hargrave Pollexfen, que deja gran parte de sus riquezas a los novios, ocupa dos volúmenes. Y para que tan idílica felicidad no se turbe con la tristeza de Clementina, ésta abandona el convento, marcha a Ingla­terra y se casa con el conde Belvedere, uno de sus antiguos pretendientes. Si débil es la figura del protagonista, no podemos dejar de admirar, con Walter Scott, la poco co­mún penetración de análisis de Richard­son, especialmente en el alma femenina, cuando considera a sus personajes libre de preocupaciones moralistas. Johann Karl August Musaus (1735-1787) hizo una sátira en alemán de Richardson en el Grandison Segundo [Grandison der Zweite, 1760-1762].

E. Cione