Novela de Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928), fechada en 1905. La acción de esta obra transcurre en Jerez y refleja el ambiente y los problemas del campo andaluz, vistos desde la perspectiva revolucionaria y socialista del autor. La bodega — es decir, el vino — es el protagonista colectivo, creado por Blasco Ibáñez sobre modelos zolescos. Los Dupont, ricos propietarios de una gigantesca bodega jerezana, obligan a sus obreros y empleados a asistir a todas las ceremonias religiosas que organizan, bajo pena de despido. El joven Fermín Montenegro mantiene una actitud rebelde y participa de las ideas de un perseguido propagandista republicano, Fernando Salvatierra, especie de santón laico que predica entre los obreros las nuevas doctrinas sociales. La novela concluye con la huida a América de Fermín, tras matar a Luis Dupont —prototipo de señorito andaluz juerguista — por haber deshonrado a su hermana. Ésta, su antiguo novio y el padre de Fermín marchan también al Nuevo Mundo, en busca de la paz y la felicidad que no han podido encontrar en su tierra.
En la novela Blasco Ibáñez emplea una técnica rigurosamente naturalista al presentar ambientes y escenas; el cobertizo de la gañanía en un cortijo andaluz, una juerga con borrachera y trágico desenlace, la descripción de una huelga de viñadores y todos los muy extensos pasajes referentes a los diversos sectores y departamentos de la bodega de los Dupont. La técnica empleada en estos capítulos es la típicamente naturalista de la lección de cosas. Blasco Ibáñez informa al lector acerca del cultivo de las viñas, de la preparación de los caballos jerezanos, etc. La posible tesis de la novela parece quedar expresada en estas líneas: «Aquella tierra era la del vino, y Salvatierra, con su frialdad de sobrio, maldecía la influencia que ejercía sobre la gente el veneno alcohólico, transmitiéndose de generación en generación. La bodega era la moderna fortaleza feudal que mantenía a las masas en la servidumbre y la abyección».
M. Baquero Goyanes

