[El libro del maestro Kung-Sun Lung]. Obra de Kung-Sun Lung (325?-250? a. de C.) que es la figura más eminente de la historia de la lógica china: originariamente confucionista, se convirtió más tarde al «sofismo» de Hui Shih, que era amigo de Chuang Tzû (v. Chuang Tzû). El libro se divide en seis partes, de las que la primera (que presenta la vida del autor) parece haber sido añadida por sus discípulos; en las otras partes hay errores que a menudo hacen incomprensible el texto, al punto que es aconsejable estudiarlo refiriéndose al Mo Ching (v.). He aquí sus teorías principales:
1) El «caballo blanco no es caballo»; se trata de una distinción entre lo particular y lo universal: «blanco» es un nombre para indicar el color, y «caballo» un nombre para indicar la forma; ahora el «caballo blanco» está constituido por estos dos conceptos, que no pueden ser considerados como «caballo» en el sentido universal.
2) «La piedra dura y blanca»; es éste un argumento que demuestra la facultad sintetizadora de la mente humana: una piedra blanca y dura llega a nuestro conocimiento a través de los distintos órganos de nuestros sentidos; la mano nos dice que es dura, la vista nos dice que es blanca; estas sensaciones quedarían, sin embargo, separadas, y de no tener la capacidad sintetizadora de la mente no conseguiríamos nunca conocer una piedra blanca y otra dura.
3) El «Chih de las cosas»: el carácter «Chih» parece que significa «lo particular» de las cosas, como el color, la forma, etc.: el conocimiento de las cosas depende precisamente de estos particulares; en efecto, si eliminamos el color, la forma, la solidez, etc. de un objeto ya no quedaría nada que pueda ser llamado «cosa».
4) «Nombre y realidad»; el nombre de una determinada cosa es una señal que representa los particulares de la cosa: por ejemplo «fuego» representa todos los atributos del fuego. «Confucio» representa toda la personalidad y la doctrina de aquel gran filósofo chino.
Y puesto que determinados nombres evocan para nosotros determinadas «cosas» con todos sus caracteres distintivos, tenemos que aplicar bien estos nombres, para no provocar confusiones en la misma valoración de la realidad. Generalmente se cree que los veintiún casos sofísticos expuestos en el Chuang Tzû han sido establecidos por Kung-Sun Lung y sus colegas. Estos veintiún casos se pueden reunir en cuatro categorías:
1) Todas las diferencias y semejanzas son relativas: hablando de diferencias, todas las cosas son diferentes (por ejemplo, el mismo compás no hace 4 nunca dos círculos completamente idénticos), mientras, hablando de semejanzas, todas las cosas son iguales (ejemplo: «el huevo tiene plumas»; no es cierto que el huevo sea diferente a las plumas, ya que de no tener elementos de plumas, ¿de qué manera podría tenerlos más tarde la gallina?).
2) Todas las distinciones especiales y temporales no son ciertas: por ejemplo: «la sombra del pájaro volador no se mueve», ya que en realidad se cambian las sombras sucesivamente, y la que sigue no es la anterior.
3) El análisis del conocimiento: por ejemplo, cuando digo «la gallina tiene tres patas» no me equivoco, ya que una tercera pata, que está en la mente, mueve las otras dos. Y así si digo: «El fuego no está caliente» quiero decir que cuando lo percibimos solamente con la vista, tenemos únicamente la percepción de una llama roja.
4) «El nombre»: al principio podemos llamar las cosas como queremos, y he aquí la verdad del dicho «el perro puede ser cabra»; sin embargo, cuando ya tenemos unos nombres establecidos, tenemos que emplearlos según su significado propio para evitar confusiones.
La sofística china ha sido despreciada casi siempre por los filósofos chinos, ya que sirve poco para la vida práctica; por ello, después de nuestro sofista, ya no hubo ningún otro brillante desarrollo de este género. Los antiguos sofistas chinos, aunque pareciéndose entre ellos, llegan a conclusiones distintas: los sofismas de Hui Shih conducen a una filosofía de la vida en la que hay un amor universal para con los seres; mientras que los de Kung- Sun Lung nos llevan a una lógica de la justificación de los términos, y en esta característica consiste especialmente su valor en la historia del pensamiento humano.
P. Siao Sci-Yi

