Poema del poeta polaco Adam Mickiewicz (1798-1855). escrito en 1327 en Moscú y publicado al año siguiente en San Petersburgo. La historia medieval de la venganza de un lituano contra la aborrecida Orden Teutónica despertó, por sus demasiadas evidentes analogías con la situación de entonces, las sospechas de la censura rusa, aunque el autor negó que su obra aludiera para nada a la actualidad. Pero, electivamente, podemos reconocer en Walter Alf, el ardiente patriota que, no pudiendo vencer al enemigo con la fuerza recurre a la astucia, a Polonia oprimida por Rusia.
Walter Alf, educado en la Orden Teutónica, conserva su conciencia nacional gracias a los cantos del poeta lituano Halban. Durante un combate contra los lituanos. Walter Alf huye y alcanza su patria, donde, después de casarse con la hija del príncipe Kiejslut, enseña a sus compatriotas el arte guerrero que él aprendió de sus enemigos. Pero otra trágica guerra devasta Lituania, y Walter. desesperado, abandona su patria para seguir al conde Wallenrod a Tierra Santa. Cuando Wallenrod muere, Walter toma su nombre y, después de combatir contra los mahometanos, se alista en la Orden Teutónica llegando a ser su Gran Maestre, siempre bajo el nombre del Glorioso Wallenrod. De esta manera, puede llevar a cabo su venganza: la destrucción de la orden. Pero la proximidad de su mujer, Aldona, encerrada en un convento, hace surgir en su alma la nostalgia hacia lo que abandonó y la repugnancia a su vida de mentira y de odio. Pero una vez más Halban le incita con sus cantos, y el Gran Maestre, luchando contra los lituanos, lleva a los teutones a una gran derrota. Condenado a muei-te por los caballeros, se envenena al darse cuenta, como cristiano, del crimen que ha cometido y por el que se castiga a sí mismo.
La trágica figura de Alf Walienrod se precisa en su humana realidad, en el fatal destino que le llevó a sacrificar por su patria no sólo su vida terrenal, sino también el alma y la vida eterna. Junto a Konrad, Halban es el personaje más importante; simboliza la poesía popular que, conservando el genio de la nación, mantiene viva en el pueblo la conciencia nacional; y junto a la lucha sorda, a la traición, al crimen, la poesía es una luz de esperanza, «arca de la alianza» entre los años gloriosos del pasado y los del porvenir. Este es el significado de Konrad Wallenrod, poema de alto valor artístico — aunque con algunos defectos de construcción—, por la intensidad de algunos episodios, por la encantadora nobleza del lenguaje, por su versificación majestuosa y por el realismo psicológico de la acción. W. de Andreis

