Son las dos fórmulas de juramento, en distintas lenguas (transmitidas por el historiador Nitardo en los Historiarum libri IV) con las que los dos hermanos Ludovico el Germánico y Carlos el Calvo se comprometieron el 14 de febrero del 842 en Estrasburgo a mantenerse unidos en la lucha común contra su hermano Lotario. Carlos el Calvo pronunció la fórmula en la «romana lengua» de la Franconia occidental, mientras que Ludovico el Germánico la pronunció en la «tudesca lengua» de la Franconia oriental. Los vasallos de cada uno de ellos pronunciaron, en su respectiva lengua, una fórmula por la que se comprometían a no seguir a su rey si éste violaba su juramento. La lengua empleada por los conjurados germanos fue, en cambio, el antiguo alemán, con notables características locales franco-renanas.
M. Pensa

