Homilías, Orígenes

Maestro de la escuela catequética, estudioso infatigable, exégeta lleno de recursos y de sutilezas, Orígenes (1859-254?) fundió sus múltiples actitudes en sus Homilías sobre pasajes bí­blicos. Los traductores latinos de Orígenes, San Jerónimo y Rufino, dan a estos sermones el nombre de «homiliae» o «tractatus». Po­seemos un gran número de ellas, íntegras ó fragmentarias, sobre todo en las Cadenas. Todos los libros del Pentateuco ofrecieron a Orígenes temas para sus homilías. En la versión parafrástica de Rufino poseemos diecisiete homilías sobre el Génesis (v.), trece sobre el Éxodo (v), trece sobre el Levítico (v.) y veintiocho sobre los Nú­meros (v.).

Los libros históricos del «An­tiguo Testamento» sirvieron también de base para numerosas homilías, aunque hay que considerar que sobre dichos libros Orí­genes no sólo escribió homilías. Veintidós homilías de Orígenes sobre Job fueron adap­tadas al latín, según testimonio de San Jerónimo, por Hilario de Poitiers. Sólo que­dan dos exiguos fragmentos. También en latín, en la versión de Rufino, subsisten nueve homilías de Orígenes: cinco para el salmo 36, dos para el 37 y dos para el 38. San Jerónimo las ha conservado en versión latina, debidamente reformada, pues, como es sabido, San Jerónimo hizo-todo lo posible para que Orígenes legase al mundo occiden­tal, liberado de sus doctrinas ultraespiritualistas, catorce homilías sobre Ezequiel (v.). Siempre según testimonio de San Jeró­nimo, el Evangelio de San Mateo (v.) ofre­ció temas para, al menos, 25 homilías de Orígenes, y el de San Lucas (v.) dio asunto para 39 homilías como mínimo. Las Cadenas nos conservan fragmentos de las homilías sobre las Epístolas de San Pablo y particu­larmente sobre la primera de las Epístolas a los Corintios (v.) y la Epístola a los Gala- tas (v.).

La abundancia de fragmentos que subsisten de la predicación bíblica de Orí­genes en las Cadenas es prueba de la enorme influencia ejercida por el gran exégeta y maestro alejandrino sobre toda la tradición mística y asceticorreligiosa de la Edad Me­dia cristiana. Siguiendo los testimonios de San Jerónimo sobre Orígenes, hemos de con­siderar que las homilías del exégeta alejan­drino no fueron todas siempre y exclusiva­mente dedicadas a asuntos y consideraciones bíblicos. San Jerónimo nos habla de una homilía de Orígenes en torno a la paz, de una homilía de exhortación dirigida a una tal Pionia, de otra sobre el ayuno y de dos sobre monógamos y trígamos; pero de toda esta parte de la producción de Orígenes no se conserva el menor fragmento.