Historia Política de la Europa Contemporánea, Charles Seignobos

[Histoire politique de l’Europe contemporaine ]. Obra de Charles Seignobos (1854-1942), publicada en 1897. Es un compendio de la historia de los partidos políticos y de las relaciones internacionales europeas desde 1814 a 1896, que luego re­hace y continúa hasta 1914 en la séptima edición de 1924-1926.

Historia puramente «política», excluye los fenómenos sociales que, según el autor, no tienen sobre la po­lítica una acción directa: el arte, la ciencia, la literatura, la religión, las costumbres, y se ocupa de los hechos relacionados con la administración, el ejército, la enseñanza, la imprenta, las doctrinas políticas y el ré­gimen económico sólo en cuanto han dejado sentir su acción sobre la vida política. Ni narrativa, ni erudita, la obra trata de ser explicativa de los fenómenos esenciales de la vida política misma, ateniéndose sin embargo únicamente a los «hechos» y a los resultados que no son objeto de controver­sia. Se divide en tres partes. La primera trata de la vida interna de cada Estado, es­tudiando la organización del gobierno y de los partidos (clasificados en conservadores, constitucionales, parlamentarios, democrá­ticos o radicales).

En la segunda, se agrupan algunos fenómenos políticos comunes a di­versas sociedades europeas: la Iglesia y los partidos católicos, las sectas y partidos in­ternacionales (masones, carbonarios, Joven Italia, socialistas, comunistas, anarquistas). La tercera parte, dedicada a las relaciones entre los estados, sigue el orden cronológico, distinguiendo: el período de predominio de Metternich; el período de la rivalidad anglo- rusa; la preponderancia francesa, a la cual corresponden las guerras nacionales ; la he­gemonía germánica, que impone el sistema de la paz armada; el establecimiento del equilibrio europeo desde 1890 en adelante. La paz se mantiene por la extraordinaria y creciente eficiencia militar, a pesar de la hostilidad latente que hace siempre posible un conflicto. La guerra del 1914 estalla sin premeditación por parte de ninguna poten­cia, sólo por la madurez de los planes bé­licos, dado el sistema de los tres imperios militares, alemania, Austria y Rusia.

Los acontecimientos del siglo XIX no le parecen al autor el resultado de esfuerzos profundos y continuos, sino de fuerzas casi imprevis­tas: la revolución de 1830 es debida a unos pocos y oscuros republicanos, así como la del 1848 se debe a los agitadores democrá­ticos y socialistas; la política de las nacio­nalidades nace de las miras particulares de Napoleón, de Cavour, de Bismarck. Estos principios un tanto simplistas y primarios debilitan el valor doctrinal de la obra; tam­bién la limitación al fenómeno político im­pone demasiadas mutilaciones al cuerpo vivo de la historia, haciendo incomprensibles va­rios fenómenos, o dando de ellos una expli­cación poco convincente. Sin embargo, la concisión y claridad de la exposición, la objetividad de los juicios, la densa breve­dad, dominando en poco espacio tan vasta materia, han convertido al libro en un ma­nual clásico, precioso por la variedad de datos y de biografías, acogido con gran favor y vertido a muchas lenguas.

P. Onnis