[Histoire poétique de Charlemagne]. Estudio crítico de Gastón Paris (1839-1903), publicado en París en 1865. Cuarenta años más tarde Paul Meyer hizo de él una reimpresión (París, 1905), provista de notas adicionales hechas en parte sobre apuntes del autor. La obra, que constituye la base de todas las investigaciones ulteriores en el campo de la poesía épica románica, equivale a un estudio de conjunto sobre esta materia, aunque sólo se ocupe de la figura de Carlomagno (v.), de cuya vida y empresas, sobre la base de los materiales conservados en todas las literaturas (mediolatina, francesa, alemana, flamenca, escandinava, inglesa, italiana, hispanoportuguesa), se traza el cuadro legendario elaborado gracias a una inmensa cantidad de narraciones; cuadro o «historia poética» que es luego confrontado con la «historia histórica» del gran emperador.
Después de tres cuartos de siglo, los elementos de que dispone la filología románica que en 1865 se hallaba todavía en su gloriosa época inicial, son, en muchos puntos, como no podía menos de suceder, bien distintos de los que podía disponer Paris en su juventud; no está de acuerdo con el espíritu actual el colorido positivista que no podía faltar en la Historia poética de Carlomagno, cuyo programa era definido así en la introducción: «Es un estudio de cristianización, por así decirlo: dados ciertos datos y ciertas ideas, conociendo las leyes generales de la imaginación popular y el ambiente en que éstas obran, se trataba de buscar cuanto se había producido y de reconducir a una formación normal las irregularidades aparentes de los fenómenos». Pero tal programa quedó, por fortuna, en gran parte, limitado al tono positivista ya citado, y los progresos de nuestra erudición no impiden que el libro continúe siendo todavía fundamental, gracias a la abundancia de hechos abarcados por una vista singularmente aguda, y gracias a la brillante fundamentación de las investigaciones: en tanto que, gracias a la seriedad científica que instauró en una rama de los estudios feudales hasta entonces superficiales y retóricos, el trabajo debe considerarse sin duda como una piedra miliar en el camino de la crítica filológica de las modernas literaturas.
S. Pellegrini

