Historia Maravillosa de Peter Schlemihl, Adalbert von Chamisso

[Peter Schlemihls wundersame Geschichte]. Novela del escritor alemán Adalbert von Chamisso (1781-1838), apare­cida en 1814.

Inspirada seguramente en una antigua leyenda española, es ésta una de las más extrañas y afortunadas narraciones del romanticismo alemán: Peter Schlemihl (v.), un pobre diablo en busca de trabajo, al presentarse al rico señor Thomas John con una carta de recomendación, encuentra jun­to a él a un señor con aire humilde que satisface milagrosamente cualquier deseo de Thomas y de sus amigos, y al que todos tratan con indiferencia. Este señor, que no es otro que el diablo, al que Thomas se ha entregado, propone a Peter comprarle su sombra a cambio de la bolsa de Fortunatus, bolsa mágica con la que se puede obtener continuamente dinero. El trato queda pronto cerrado; pero Peter Schlemihl, una vez rico, se da cuenta de que los hombres dan una gran importancia a aquella sombra que él creía de escaso valor, y que todos le rehúyen desdeñosamente. Debe también re­nunciar a su amada Mina, porque los padres de ella prefieren darla por esposa a su sir­viente Rascal, que se ha enriquecido robándoles, antes que entregarla a un hombre sin sombra. El diablo consiente en restituir su sombra a Peter a cambio de su alma, pero éste rechaza, y angustiado arroja lejos de sí la bolsa fatal.

Comienza entonces un viaje de expiación: un apuesto muchacho le ven­de unas viejas botas, que son nada menos que las botas de siete leguas, y con ellas recorre el mundo. Es recogido exhausto en un hospital que ha hecho erigir uno de sus fieles sirvientes, Bendel, con el dinero que le dejó en el momento de abandonar el mundo, y encuentra en él a Mina, que tam­bién expía allá, con obras de piedad, las ambiciones de los suyos y las suyas propias, que en tiempos la indujeron a casarse con Rascal. Peter no se da a conocer y continúa el viaje, sereno, si no feliz, dedicado a estudios de ciencia natural. En vano la crí­tica, a menudo extraviada por el fácil pa­rangón con el Fausto (v.) de Goethe, ha querido determinar lo que Chamisso trató de ocultar en el símbolo de la sombra ven­dida: algunos han creído ver en ella a la patria, perdida por el autor, cuando en el tiempo de la Revolución hubo de abandonar su tierra natal, Francia, para refugiarse en alemania. Pero, en realidad, la sombra tiene valores y significados cada vez distintos, aun manteniendo un sentido único, definido en la esencia, menos definido en la expre­sión lógica. Pero ello no perjudica al libro como obra poética. Precisamente en esta imposibilidad de reducir la sombra a un significado preciso y rígido halla la narra­ción su mayor fuerza vital.

Sólo así conser­va la sombra su valor, siendo siempre ver­daderamente sombra, sin tomar cuerpo. Sólo así conserva la imaginación su libre juego, y la narración el encanto de lo imprevisto y lo imprevisible, característico de la poesía. [La primera traducción española es la de J. Prat (Barcelona, 1910), a la que siguió la de I. M. (Madrid, 1919). La mejor y más di­vulgada, con el título literal que hemos adoptado, es la de José Caos (Madrid, 1923). La más reciente es la de M. Esteva, con el título Peter sin sombra (Barcelona, 1942)].

U. Déttore

La invención es de primer orden, pero la narración decae, se enturbia y languidece. (Hofmanhsthal)

Es una pequeña obra maestra… el motivo de los motivos de Pedro Schlemihl y de su historia maravillosa es el eterno drama, la oposición eterna entre sueño y realidad, pu­reza e impureza, impulso y deber, y quien busque otro, tratando de determinar y de reducir a moral aquel motivo poético, o se pierde en sutilezas artísticamente inexisten­tes, o se encuentra con generalidades, bue­nas para explicar cualquier obra de arte.(B. Croce)