[Historiarum florentini populi]. Sobre esta obra de Leonardo Bruni, llamado Aretino (1370- 1444), influyó ampliamente y durante mucho tiempo la objeción hecha por Maquiavelo, de que el autor se había olvidado de tratar los acontecimientos internos de la ciudad. Pero este reproche no es exacto, ya que la Historia no sólo narra noblemente las empresas militares y la política exterior florentina, sino también el desenvolvimiento de la constitución interna, con tal orden y tal capacidad de síntesis, que la hacen merecedora del título de Historia florentina. Esta obra cierra el período glorioso de las grandes «crónicas» e instaura el período de la historia; contribuyó a aumentar las exigencias de aquel agudo espíritu florentino, en el que se resumía por entonces toda la cultura italiana. En doce libros> y partiendo de los orígenes de Florencia, fundada por Sila, al ser privado Fiésole del derecho de municipio, el autor lleva la narración hasta la muerte del gran Galeazzo Visconti (1402), que libró definitivamente a Florencia del peligro de convertirse en ciudad del ducado de Milán. La obra de Bruni, considerada en conjunto y purgada de las erratas de las ediciones precedentes, ha sido incluida en la nueva edición de Muratori.
G. Franceschini

