[Geschichte des Herrn von Morgenthau]. Obra del escritor alemán Johann Heinrich Jung (1740-1817), llamado Stilling por pertenecer a círculos pietistas («stillen») durante su estancia como médico en Elberfeld. Publicada en 1779, esta novela se inspira en el quietismo burgués y pasivo del ambiente en que nació, iluminado por un sentimiento místico propio del autor. La escena se desenvuelve en un tranquilo valle solitario del ducado de Hochbergen, circundado por montes selváticos y atravesado por límpidos riachuelos; marco idílico en el que aparece un buen día, no se sabe de dónde, un señor con el simbólico nombre de Morgenthau («el rocío de la mañana»). El señor Morgenthau construye un castillo en el valle, y con recursos financieros al parecer ilimitados, ayuda a los pobres y a los enfermos de las inmediaciones, pone en marcha pequeñas alquerías de campesinos en los puntos más fértiles, y en seguida contrata operarios para la construcción de una pequeña ciudad. Además, luego de casarse con la hija única del piadoso pastor Steilmann, con la que le ligó un casto amor desde el primer encuentro, dirige también su benevolencia hacia otras parejas necesitadas de ayuda para llegar a la felicidad, no dejando pasar ninguna ocasión de propaganda social y cristiana entre los habitantes de los alrededores, propaganda que didácticamente ocupa muchas páginas de la obra con discusiones sobre temas morales y religiosos.
La conclusión es providencial, como el espíritu de la novela: se descubre que el señor Morgenthau es el hijo legítimo del duque de Hochkbergen y recibe como tal los debidos honores. Expresión de un moralismo sentimental y conformista en el que la experiencia religiosa pierde su vitalidad por desecarse en los plácidos esquemas del pietismo (v.); la obra constituye, sin embargo, una no infecunda tentativa de llevar el ideal pietista más allá de los estrechos confines de los círculos practicantes, para insertarla en el mundo literario y cultural. Stilling, perteneciente al círculo de escritores moralistas que florecieron en la estela de Klopstock durante la época iluminista de Lessing y de Federico el Grande, difunde mejor su fervor de vida espiritual y religiosa en la Historia de la vida de Enrique Jung, llamado Stilling, publicada por Goethe en el período de Estrasburgo. En las novelas, su energía de iluminación divina no logra encarnarse en figuras y en cosas que tengan una concreta reacción de sentimientos y permanece como puro valor psicológico y seducción novelística en su básica falta de arte.
A. Cori

