Historia de la Música

Obras de este título se han publicado sólo en época relativamente moderna; pero desde tiempos muy remotos se pueden hallar algunas obras que tratan materias afines.

La más antigua que se conoce es el diálogo De la música, atribuido a Plutarco de Queronea (aproximadamente 46-120 d. de C.), atribución muy discutida por la crítica moderna; contiene una nota­ble colección de noticias sobre la música griega, y por algunos de sus temas es to­davía hoy una fuente estimable. En cuanto a los tratados medievales sobre música, ofrecen casi todos, en mayor o menor abun­dancia, datos históricos o legendarios acer­ca de la materia, aunque, por lo general, subordinados a particulares fines pedagógi­cos. En cambio, durante el Renacimiento, el material histórico, aunque siempre ordenado a un fin didáctico, comienza a adquirir mayor relieve y a veces también cierta autonomía, como se ve, por ejemplo, en las Instituciones armónicas [Instituzioni harmoniche] (v.), de Zarlino, en que se dedica una extensa parte al estudio de la música griega antigua. En el siglo XVII encontra­mos por primera vez una obra con el título explícito: Historia de la música, con una exposición completa de la teoría y de la práctica antiguas de la música según la doctrina de los griegos [Historia música nella guale si ha piena cognitione della teoria e della pratica antica della música secondo la dottrina dei Greci, etc.] (Perugia, 1673 ó 1695), de Giovanni Andrea Angelini Bontempi (1624-1705), en la cual, sin embargo, predomina todavía el elemento teórico.

En cambio, en el siglo XVIII es considerable el número de los tratados mu­sicales puramente históricos, en los cuales, aunque no se pueda decir que haya todavía una visión sintética y crítica en el sentido moderno, se advierte, sin embargo, un nue­vo interés por la investigación histórica. En­tre estas obras merecen recordarse en pri­mer lugar la Historia de la Música [Storia della música] de Giovan Battista Martini (1706-1784), cuyos tres primeros volúmenes se publicaron en Bolonia en 1757, 1770 y 1881, respectivamente. Fruto de las investi­gaciones que el autor pudo llevar a cabo en su magnífica biblioteca (núcleo de la actual del Liceo musical de Bolonia), la obra está concebida según criterios más de erudición minuciosa que de verdadera his­toria, puesto que cada nombre y cada tema va documentado con todas las citas posibles de fuentes antiguas y modernas, por lo que el autor ha quedado, por decirlo así, abrumado ante su enorme cometido y no ha podido llegar más allá de la música de los antiguos griegos (un cuarto volumen referente a la música de la Edad Media, ha quedado manuscrito y sin terminar). Con todo, esta obra queda como un notable documento de historiografía musical, uno de los primeros en lengua italiana, y su consulta puede todavía ser útil. Martini es un escritor elegante y ameno, y consigue a veces hacer agradables temas áridos de por sí, que en parte son los mismos ya tra­tados en la teoría de la Edad Media y del Renacimiento.

A diferencia de la Historia de Martini, resulta completa, para la época en que fue escrita, la Historia general de la Música [A General History of Music], en cuatro volúmenes (el último publicado en Londres en 1789), de Charles Burney (1726-1814), síntesis de la vasta doctrina de su autor y de las experiencias obtenidas en sus viajes por Francia e Italia (v. Estado presente de la música en Francia y en Ita­lia). Burney utilizó también material reco­gido por John Hawkins (1719-1789), cuya obra Historia general de la ciencia y prác­tica de la música [General History of the Science and Practice of Music] (1779, en cinco volúmenes, y reeditada en Londres, en tres volúmenes, entre 1853 y 1875), riva­lizó en su tiempo con la de Burney, aun siendo inferior en méritos: con todo, su au­tor fue estimado como compilador diligente y entusiasta. También en el siglo XVIII co­mienzan a surgir en alemania doctos musi­cólogos, como Johann Nikolaus Forkel (1749- 1818), autor entre otras obras de una His­toria general de la música [Allgemeine Geschichte der Musik], en dos volúmenes (Leipzig, 1788 y 1801), que quedó sin ter­minar: el primer volumen trata de la mú­sica antigua, el segundo de la medieval y parte del Renacimiento. Por otra parte, en Francia hay que recordar a Jean Benjamin de la Borde (1724-1794), autor de un nota­ble Ensayo sobre la música antigua y mo­derna [Essai sur la musique ancienne et moderne, Paris, 1780], en cuatro volúmenes. En el siglo XIX los estudios de historia de la música tienen un incremento mucho ma­yor y, en cierto sentido, decisivo. Abundan, sobre todo, las obras de temas especiales, pero también aparece alguna importante his­toria general de la música.

Entre ellas se recuerdan principalmente la Historia gene­ral de la música desde los tiempos más antiguos hasta nuestros días [Histoire générale de la musique depuis les temps les plus anciens jusqu’à nos jours], en cinco vols. (Paris, 1869-1876), de François-Joseph Fétis (1784-1871), que, en realidad, llega hasta el siglo XV; y, en lugar mucho más elevado, tenemos la Historia de la música [Geschich­te der Musik], en cuatro volúmenes (Leip­zig, 1862-1878), de August Wilhelm Ambros (1816-1876), que llega hasta más de la mi­tad del siglo XVII. Mientras la primera tie­ne, sobre todo, un valor informativo, la segunda, a pesar de las inevitables lagunas y errores revelados por las ulteriores inves­tigaciones, permanece, quizá hasta hoy, co­mo la obra más genial en su género. A sus cuatro volúmenes de historia, Otto Kade añadió, en 1885, uno de ejemplos musicales, sirviéndose de material en parte dejado por el mismo Ambros, y aprovechando una se­gunda edición de la obra completa. El gran mérito de Ambros consiste en afrontar siempre directamente el problema del valor artístico de las obras musicales sin perderse en abstractas consideraciones esquemáticas y doctrinales. Verdad es que su juicio es­tético es todavía vago, a menudo ingenuo y con demasiadas fiorituras; pero acierta en muchos casos. En el aspecto crítico es es­pecialmente importante la parte del tercer volumen referente a los músicos flamencos, que atestigua el profundo conocimiento del autor acerca de la enorme cantidad de mú­sicos de aquella escuela, y que precisamente por esto se excede algo en sus proporciones.

La obra fue completada por Fr. Wilhelm Langhans (1832-1892) con una Historia de la música de los siglos XVII, XVIII y XIX [Geschichte der Musik des 11. 18. und 19. Jahrhundert, 1882 y 1887]. Otras historias notables del siglo XIX dignas de mención, menos amplias, pero más completas, son: la Historia de la música europeo occidental, o sea, de nuestra música moderna [Ges­chichte der europäisch-ab endländischen oder unserer heutigen Musik], publicada en Leipzig, en 1834, por Raphael K. Kiesewetter (1773-1850), y la Historia de la Música en Italia, alemania y Francia desde los pri­meros tiempos cristianos en adelante [Geschichte der Musik in Italien, Deutschland und Frankreich von der ersten christlichen Zeiten an], en dos volúmenes, publicados en 1852 y traducidos al italiano, en edición abreviada (Génova, 1900) de Karl Franz Brendel (1811-1868). En el siglo XX, la can­tidad de obras históricas importantes sobre la música, de carácter general, no es cierta­mente comparable con las de temas particu­lares. Con todo, hay algunas muy renom­bradas, como el Manual de historia de la música [Handbuch der Musikgeschichte], en cinco volúmenes (Leipzig, 1904-1913), de Hugo Riemann (1849-1919), obra concebida según el criterio algo abstracto del análisis de las formas y de los problemas musicales más que de cada uno de los músicos; y la conocidísima Historia de la música, desde sus orígenes hasta la muerte de Beethoven [Histoire de la musique, des origines ä la mort de Beethoven], en tres volúmenes (París, 1913-1914; el tercer volumen publi­cado póstumo en 1916), de Jules Combarieu (1859-1916), obra considerable por la abun­dancia de noticias, especialmente acerca de la música francesa, por la elegancia y vi­gor de la exposición y también por cierta originalidad de plan, a pesar de contener juicios a menudo harto superficiales y ten­denciosos.

Hay también alguna obra fruto de la colaboración de diversos especialistas; la más vasta de este género es la Enciclo­pedia de la música (v.), de Albert Lavignac (1846-1916), en varios volúmenes, pu­blicados a partir de 1913. Menos vasto, pero más al día y científico, es el Manual de la historia de la música [Handbuch der Mu­sikgeschichte] de Guido Adler (1855-1941), en un solo volumen (1924). Más próximas a nosotros son de señalar en Francia la Nue­va historia de la música [Nouvelle histoire de la Musique], de Henry Pruniéres (1886- 1942), de la que sólo han sido publicados los dos primeros volúmenes (1934 y 1936), y en Italia la Storia della Música, de A. della Corte y G. Pannain (cuya edición en tres volúmenes, muy ampliada, se ha publicado en 1942, y la de F. Abbiati (en 4 volú­menes), publicada de 1939 a 1946. Recor­demos, finalmente, entre las obras de cola­boración múltiple, la Oxford History of Mu- sic, de la que fueron publicados siete volú­menes en edición revisada por Wooldridge, Parry, Dappreuther, etc., y el Manual de Musicología [Handbuch der Musikwissenschaft], dirigido por R. Bücken (9 volúme­nes ilustrados). Además, son numerosas las obras más concisas, algunas de ellas muy apreciables, por ejemplo la Geschichte der Musik (1919), de Karl Nef (1873-1935), tra­ducida al francés (París, 1925), los Lineamenti di storia della musica (1922, reim­presa muchas veces), de Guido Pannain, y las Lezioni di storia della musica (Milán, 1931), de Gaetano Cesari (1870-1934), redu­cidas a su primera parte por la muerte de su autor. Mucho más vasta es la literatura musical referente a períodos y problemas particulares de la música en monografías a menudo muy llenas de interés para el estudioso.

Tales son la Historia y teoría de la música en la Antigüedad [Histoire et théorie de la Musique dans Vantiquité], en dos volúmenes (Gante, 1875-81), y La me­lopea antigua en el canto de la Iglesia latina [La Mélopée antique dans le chant de Véglise latine] (Gante, 1895), de François- Auguste Gevaert (1828-1908); la Historia de la armonía en la Edad Media [Histoire de l’harmonie au moyen âge, 1852] y El arte armònico en los siglos XII y XIII [L’art harmonique aux XIIe et XIIIe siècle, 1865], de Charles de Coussemaker (1805-1876); la Historia de la notación mensural desde 1250 a 1460 [Geschichte der Mensur alno tation von 1250 b. 1460], en tres volúmenes (Leip­zig, 1904), de Johannes Wolf (n. 1869); La historia del lenguaje musical [Histoire de la langue musicale], en dos volúmenes (Pa­ris, 1911), de Maurice Emmanuel (1862-1938). Entre los estudios históricos más im­portantes sobre un determinado centro mu­sical, recordaremos Historia de la música sacra en la antigua capilla ducal de San Marcos de Venecia de 1318 a 1797 [Storia della musica sacra della già capella ducale di San Marco in Venezia dal 1318 al 1797], en dos volúmenes (Venecia, 1854-55), de Francesco Caffi (1780-1874); La escuela musical de Nápoles y sus Conservatorios [La Scuola musicale di Napoli e i suoi Conservatori], en cuatro volúmenes (Nápoles, 1880-84), de Francesco Florimo (1800-1888). En fin, entre las historias de formas musicales determinadas: Historia del concierto instrumental [Geschichte des Instrumental- Konzert, 1903-1905] e Historia del Oratorio [Geschichte des oratoriums, 1911], de Arnold Schering (1877-1941), Historia de la Misa [Geschichte der Messe, 1914], que no pasó del primer volumen, de Peter Wagner (1865-1931), Historia de la ópera [Geschich­te der Oper], de Hermann Kretzschmar (1848-1924), etc.

F. Fano