[Hymnen an die Ideale der Menschheit]. Entre los Himnos del poeta alemán Friedrich Hölderlin (1770-1843), ocupa un lugar aparte un primer grupo juvenil, de nueve himnos, compuestos alrededor de 1793 y llamados por Dilthey «Himnos a los ideales de la Humanidad». De inspiración schilleriana (no olvidemos que estamos en los primeros años de la actividad poética de Hölderlin), tanto por el arrebato lírico — que a menudo recuerda el himno «A la alegría» — como por el entusiasmo hacia los ideales de humanidad [«An die Menschheit»], de libertad [«An die Freiheit»], de belleza [«An die Schönheit»], de amor [«An die Liebe»], estos Himnos son una expresión elocuente. El poeta, contemplando la humanidad coronada de sus mayores atributos, encuentra acentos tan emocionados que alcanza un tono de poesía cálido y vivo, distinto al de sus primeras tentativas. Durante todo el posterior desarrollo espiritual de Hölderlin se encuentra potenciada la substancia de estos Himnos a los ideales: en las melodiosas armonías para Susette Gontard en el período de Frankfurt (v. Lamentación de Menón para Diótima), en la alucinada visión de la Grecia clásica del poema El archipiélago (v.), en el misticismo de la gran elegía Pan y vino (v.). Posteriormente compuso un segundo grupo de himnos en los que se eleva a la cumbre de su arte, y representan una de las más altas expresiones alcanzadas por la poesía alemana (v. Himnos en estrofas libres y fragmentos).
A. Musa

