[Inni agli dèi consenti]. Colección de quince composiciones poéticas en tercetos, publicada con espléndido ropaje tipográfico por Bodini, en Milán, en 1812, con ocasión de las bodas de Constancia, hija de Vincenzo Monti, con el conde Giulio Perticari. Los Himnos — uno de introducción y los otros catorce dedicados a las mayores divinidades del Olimpo, Júpiter, Juno, Neptuno, Ceres, etc., que fueron llamados los Dioses Consentes (esto es, que están juntos) — fueron compuestos por catorce poetas: Cesare Arici, Giambattista Giustis, Girolamo Amati, Pellegrino Fatini, Luigi Biondi, Francesco Cassi, Camillo Bertoni, Tomaso Pozzi, Loreto Antonio Santucci, Bartolomeo Borghesi, Edoardo Bignardi, Giovanni Gucci, Enrico Dionigi, Paolo Costa. Son, en pleno esplendor del régimen napoleónico, y cuando ya el romanticismo se iba difundiendo por Europa, la expresión más importante de la lírica italiana clásica, tenazmente resistente a toda influencia renovadora y vinculada al culto de las formas exquisitas, pero ya inmóviles, de sus padres antiguos. Y no otra cosa, sino el mérito de perfecta elegancia y significado histórico tienen estos Himnos, como señal de perduración del culto tenaz de la espléndida tradición clásica, en un tiempo en que ya se presentía la catástrofe napoleónica que había de arrastrar en su ruina residuos de un clasicismo que se había vuelto a encender al débil resplandor del cesarismo del gran corso.
M. Sansone

