Heiji Monogatari, Anónimo

[Historia de la épo­ca Heiji]. Obra de la literatura japonesa, de autor desconocido, aunque atribuida por algunos a Hamugo Tokinaga (siglo XIII). Es una historia novelada, en tres partes y 37 capítulos, que apareció probablemente en el primer cuarto del siglo XIII, y narra la guerra civil de la época Heiji (1159), en la cual Taira-no-Kiyomori alcanzó el apo­geo de su poder.

La trama es esencialmente la de los acontecimientos históricos que ocurrieron durante la época mencionada y que pueden brevemente resumirse como si­gue: El emperador Nijo (1159-1165) había subido hacía poco al trono, a los dieciséis años, después de la abdicación de su padre, el emperador Go Shirakawa (1156-1158), cuando Fujiwara-no-Nobuyori (1133-1159), consejero de Estado y ministro de policía, solicita un cargo más elevado. El soberano, después de haber oído el consejo de Fujiwara-no-Michinori, se lo niega. Nobuyori se alía entonces con Minamoto-no-Yoshitomo (1123-1160), el cual odiaba a Michinori, porque éste había rehusado aceptar para su hijo la mano de la hija de aquél, y contra Kiyomori, porque había dado muer­te a su padre durante la guerra de la época Hogen (v. Hogen Monogatari). Los dos se rebelan contra el emperador, a cuyo lado se ponen su consejero Michinori y Kiyo­mori. Los rebeldes, aprovechando una au­sencia temporal de Kiyomori, incendian el palacio imperial y se apoderan de Nijo y de Go Shirakawa y dan muerte a Michinori. Enterado de lo acaecido, Kiyomori se pre­cipita a Kyoto y encarga a su hijo que sofoque la rebelión. Nobuyori es preso y decapitado; Yoshitomo, después de una va­lerosa defensa, logra huir, pero es alcan­zado por un sicario que lo mata y envía su cabeza a Kyoto. Su concubina, Tokiwa Gozen, con tres niños, logra esconderse, pero Kiyomori, por medio de una estratagema, la obliga a presentársele. Subyugado por su belleza, no tiene valor para darle muerte ni a ella ni a sus hijos. Tokiwa pasa a ser concubina de Kiyomori, y éste manda en­cerrar a sus hijos en conventos budistas, bajo vigilancia. Error fatal, porque, una vez mayores, vengarán a su padre, exter­minando a los Taira, y uno de ellos, Yoritomo (1147-1199), será el dictador del Ja­pón. La obra es como una inmensa tragedia del destino, toda ella impregnada de es­píritu budista, a la manera de otras obras de este género, como el Gempei Seisuiki (v.), el Heike Monogatari (v.) y el Hogen Monogatari.

El estilo, sencillo y vigoroso, y su intrínseca vitalidad han contribuido a difundir esta obra, muchos de cuyos epi­sodios dieron argumentos al drama clásico o «no», a la novela y a las artes figurativas, que los han popularizado.

M. Muzzioli