Hecale, Calimaco de Cirene

Breve poema épico de Calimaco de Cirene (3209-240 a. de C.), el más ilustre poeta griego de la época ale­jandrina. Han llegado hasta nosotros va­rios fragmentos, de los cuales sólo hay uno importante, pérdida bastante deplora­ble, porque, aunque la Hecale no era la mejor obra de Calimaco, era quizá la más completa expresión de la nueva escuela poética, por su gracia refinada y por la novedad del espíritu completamente ale­jandrino que la inspiraba. Como en las Causas (v.), pero en forma no lírica sino épica, en la Hecale se relataba una leyenda poco conocida relativa a un culto ático y a la celebración de las «Hecalesias», leyenda narrada antes por Filocoro, del cual la vuelve a tomar Plutarco: mien­tras se dirigía a la caza del terrible toro de Maratón, Teseo halló hospitalidad en la cabaña de una anciana, Hecale, quien le acogió amablemente, le preparó la cena, le hizo pasar la noche en su hogar, y, al par­tir, le acompañó con sus votos más afec­tuosos; Teseo, al regresar triunfante des­pués de haber vencido al toro y habiéndose encontrado con que Hecale, mientras tanto, ha muerto, no la olvida, sino que le con­sagra un culto.

Ésta es la trama del poema, del cual no es posible una reconstrucción segura dada la escasez de los fragmentos y la misma fantasía del poeta que no sigue nunca, en sus relatos, la concatenación ló­gica de los hechos. La parte más célebre era la primera, en la que se describía el reci­bimiento afectuoso de Teseo por Hecale y la vida sencilla y bondadosa de la anciana. En el fragmento más largo que ha llegado hasta nosotros está la descripción del re­greso de Teseo y las aclamaciones con que le acogen los habitantes del lugar que él ha liberado del terrible monstruo. Los res­tantes fragmentos son muy breves, y no siempre se comprende a qué parte del poe­ma corresponden; nos han llegado, bastante mutilados, los últimos versos. En la des­cripción del recibimiento de Teseo por He- cale se inspiró Ovidio para el amable epi­sodio de Filemón y Baucis en el libro VIII de sus Metamorfosis (v.).

C. Schick