Hasta que se Agiten las Aguas, William Vaughn Moody

[Until the troubling of the waters]. Poema del norteamericano William Vaughn Moody (1869-1910). Se encuentra en la recopila­ción Poems and Poetic Dramas, Boston y Nueva York, 1912, con una introducción crí­tica y biográfica de J. M. Manly. El breve poema, en endecasílabos libres, es el soli­loquio de una madre que ha llevado a su hijo de un año, débil y enfermo, a una localidad donde, al cabo de dos horas, apa­recerá un taumaturgo que viaja por el país efectuando curaciones milagrosas mediante la fe. El título está tomado de la figuración bíblica del ángel que desciende para agitar las aguas de un lago, haciéndolas milagro­sas: el primero que se sumerja en dichas aguas después de haber sido tocadas por la varita del ángel está seguro de su cura­ción; pero todo ello presupone un pleno acto de fe por parte de quienes esperan en el milagro. Durante un año la madre se ha angustiado por la salud del pequeño hasta que, una noche, una divina aparición le ha hecho esperar una intervención sobre­natural.

A la mañana siguiente un hombre viene a decirle que un taumaturgo pasará por la ciudad próxima en la madrugada del día siguiente. La madre, decidida a llevar al niño ella misma, espera ser la primera en beneficiarse de la gracia. Narra el largo camino en la noche, a través de los cam­pos, con el niño en brazos, y luego a través de la ciudad todavía dormida. El poema termina con una confiada invocación al Dios de los dolientes. Esta composición no es la mejor de Moody; los elementos narra­tivos y emotivos, en varios puntos, quedan en estado bruto, sin transfigurarse en poesía. Pero el poema revela siempre su fuerza expresiva y el dominio de la técnica. Su popularidad se debe al dramatismo del te­ma, al interés que la taumaturgia religiosa suscita en América entre las gentes más dispares, así como al estrecho vínculo, de argumento e inspiración, que une a esta composición con el drama El taumaturgo (v.) del mismo autor.

C. Pellizi