Grandeza y Decadencia de César Birotteau, Honoré de Balzac

[Grandeur et décadence de César Birotteau]. Título de una de las más famosas novelas de Honoré de Balzac (1799- 1850), publicada en 1837.

César Birotteau (v.), perfumista, teniente de alcalde del segundo distrito de París, candidato a ca­ballero de la Legión de Honor, está muy sa­tisfecho de la marcha de sus negocios. Se­gún su parecer, es necesario adaptar el gobierno de su familia a las nuevas exigen­cias sociales, y ha decidido por lo tanto agrandar y embellecer su casa en cuanto sea nombrado caballero. Además, Roguin, el notario, le ha propuesto una especulación en sociedad con unos amigos, con la adqui­sición de unos solares que se podrán obte­ner por la cuarta parte del valor que lle­garán a tener dentro de breve tiempo. Su buena mujer, Constance, asustada por los riesgos del negocio, intenta disuadirle, pero en vano. El ideador de la especulación es el joven Du Tillet, antes dependiente de Birotteau, que ha llegado ahora a alcanzar un puesto preeminente en el mundo finan­ciero. Du Tillet, que había intentado sedu­cir a Constance y que se había hecho con mil escudos de la empresa antes de marcharse, no perdonará nunca a Birotteau y a su familia que estén enterados de su pe­cado juvenil. La buena fortuna de Birotteau brilla por última vez en un gran banquete y baile en el que participan los represen­tantes de la ciencia, de la política y de las finanzas. Entretanto, el contrato para los solares, ya cerrado, compromete a Birotteau en 300.000 francos. Es el principio de la caída.

Numerosos acreedores llaman a su puerta, mientras en la caja no hay nada disponible. Al final, el golpe decisivo: el no­tario Roguin huye, después de derrochar las sumas que le habían sido confiadas para el negocio de los solares. La empresa quie­bra y es puesta en liquidación. Caído con dignidad, Birotteau acepta para sí y para los suyos un empleo que unos amigos fie­les le proporcionan; pero su obsesión es la rehabilitación, que quiere alcanzar a cual­quier precio. El pobre hombre tendrá esta última satisfacción ayudado por su familia, pero principalmente por su ex dependiente, luego socio y novio de su hija Cesarina, el bueno y generoso Popinot, que debe a él su próspera hacienda de perfumes y su prometedora fortuna. El libro es la clásica novela de la pequeña burguesía parisiense que, en la borrascosa época de prosperidad financiera de la primera mitad del siglo XIX, quiere subir y se mezcla con el mundo de los grandes negocios, a menudo con una natural ingenuidad que le predispone para el papel de víctima. Sin embargo, no es precisamente la novela de un ambicioso, sino la historia de un hombre, y el interés de la narración se concentra sobre el per­sonaje, que es analizado profundamente y situado en una atmósfera de bonachona hu­manidad: su mismo fin no es un desastre, sino que parece la coronación lógica y tran­quilizadora de una atormentada aventura.

M. Bonfantini