Gran Diccionario Universal, Pierre-Athanase

[Grand dictionnaire universei]. Obra mo­numental del erudito francés Pierre-Athanase Larousse (1817-1875), publicada en un principio en quince tomos desde 1864 a 1876, y continuada en dos suplementos (1878- 1884). Fue renovada y puesta al corriente por varios colaboradores con los nuevos descubrimientos y nociones científicas en el Larousse mensual ilustrado [Larousse mensuel illustré] desde 1907 a 1937, y en el Nuevo Larousse ilustrado [Nouveau Larous­se illustré] desde 1897 a 1904 (en siete vo­lúmenes con un suplemento en 1907) bajo la dirección de Claude Agé. El gran valor de esta obra, que es citada con el nombre del laborioso divulgador, consiste en volver a poner sobre el tapete la discusión sobre la tradición cultural, los problemas de la vida política, religiosa y moral con un exa­men minucioso, iluminado por un espíritu libre. Como advierte el mismo extenso pre­facio de Larousse al primer volumen, la obra aspira a ser la nueva Enciclopedia del siglo XIX, en lucha con las ideas fantásticas o abstractas. En cambio, hay que estar dispuestos a acoger en cualquier momento todas las nuevas corrientes, como lo de­muestra el homenaje al filósofo Proudhon que cierra estas páginas introductivas, y no rechazar nunca, y en ningún campo, la lucha.

Todo es provechoso para el resta­blecimiento de los valores del espíritu y las conquistas de una nueva sociedad. Esta actitud en cierto modo anárquica que ser­pentea por el tratado y ataca tanto la flo­jedad de los poetas preciosistas como las in­justicias sociales del pasado, se matiza con motivos democráticos y socialistas, y prin­cipalmente combate los restos del feuda­lismo, del capitalismo y del catolicismo tanto bajo el Segundo Imperio como en la Tercera República. El Larousse es, por lo tanto, una obra que lleva la huella de una época, al mismo tiempo que hace el re­sumen de las conquistas científicas o que rectifica cuestiones de erudición: por esto, por su sutil y continuo tono polémico, se acerca al Diccionario histórico y crítico (v.) de Bayle («Uno de los más gloriosos precur­sores del 89») y a la Enciclopedia (v.) de Diderot y de D’Alembert, presentándose como el documento más notable de la cul­tura francesa del siglo XIX. Hubo quien intentó continuar su espíritu en nuevas pu­blicaciones, en el Larousse para todos [La­rousse pour tous], en una forma más ágil­mente divulgadora (1920-1922) y en el La­rousse del siglo XX [Larousse du XXe siècle], publicado bajo la dirección de Paul Agé, en 1928-1933; pero solamente en la obra original, dominada por el espíritu po­lémico y luminoso de un amante de la libertad filosófica y social, se nota cómo el descarnado positivismo de las premisas se convierte en lucha política contra Napoleón III y el clericalismo, planteando, en forma de erudición y de libre crítica, al­gunas cuestiones fundamentales del siglo, desde la religión del pueblo a la poesía y a la repartición de la riqueza.

C. Cordié