[Fisiología dell’uomo]. Tratado de Luigi Luciani (1840-1919), 6.a ed. definitiva con notas y adiciones del prof. Silvestro Baglioni (Milán, 1923, vol. V). Su título expresa claramente las intenciones con que fue compilado este tratado. Habrá de servir sobre todo a los médicos y a los biólogos. En la compilación de la obra, Luciani ha seguido además orientaciones particulares que pueden explicar, en parte, su gran fortuna y su traducción a las lenguas española, alemana e inglesa, y su enorme difusión por casi todos los países. Para Luciani un libro de fisiología humana no debe aspirar a fijar los conocimientos particulares que son propios de un período dado, sino que, por el contrario, se debe llegar a través de la exposición de la evolución, aunque sintetizada, de estos conocimientos, a los conceptos, la teoría y al método de investigación. De este modo el estudioso podrá orientarse mejor, y todos los problemas serán mejor comprendidos a través de una visión general de los conceptos relacionados con ellos y con su evolución. A la luz de estos conceptos generales debemos leer y valorar la obra de Luciani, que es un tratado de fisiología, pero que, por las noticias históricas que contiene, puede también ser considerada como un estudio filosófico de las funciones de los seres vivientes en general y del hombre en particular. El autor expone hechos, esto es, adquisiciones seguras, y la sucesión de las interpretaciones de estos hechos. Además indica los métodos técnicos que permiten observar ciertos hechos, porque la fisiología es, sobre todo, ciencia inductiva: de los hechos particulares se ascenderá luego a las leyes generales.
Completan la exposición unos datos bibliográficos destinados a los que quieran profundizar en problemas particulares. He aquí los títulos de los capítulos del primer volumen de la obra: «Introducción», «El sustrato material de los fenómenos vitales», «Las actividades vitales elementales», «El determinismo de los fenómenos vitales», «Los elementos morfológicos de la sangre», «El plasma sanguíneo», «El descubrimiento de la circulación de la sangre», «El mecanismo del corazón», «El movimiento de la sangre en los vasos», «La fisiología del miocardio y de los nervios cardíacos», «La fisiología de las células musculares y de los nervios vasales», «Los fenómenos fisicoquímicos de la respiración», «El mecanismo respiratorio», «Los medios nerviosos del ritmo respiratorio», «La linfa y los intercambios materiales entre la sangre y los tejidos». Se comprende por esta exposición la constante preocupación de Luciani por dar un cuadro completo de la fisiología, que vaya desde los primeros conceptos y observaciones a los conocimientos actuales. Los volúmenes restantes están dedicados a las secreciones internas y externas, a la fisiología de la digestión, a los emuntorios (II vol.), músculos, locomoción, fonación, sistema nervioso (III vol.), órganos de los sentidos, vigilia y sueño (IV vol.), metabolismo, funciones sensuales, vida y muerte, razas humanas (V vol.). Por todo lo expuesto se comprenderá también cómo esta Fisiología del hombre es un obra que señala una etapa en este campo. Siguiendo las orientaciones propuestas por Luigi Luciani, la obra podría ser mantenida al día, dándonos, además de un tratado de fisiología del hombre, un tratado de historia de la fisiología.
V. Busacchi

