[Il planto della Madonna]. Loa de Jacopone da Todi (m. 1306), quizás escrita en edad avanzada, y su obra maestra. También es conocida bajo el nombre Donna del Paradiso. En esta ruda y esquemática, aunque viva y trágica contemplación, encuentra orden y liberación el ímpetu del sentimiento religioso de Jacopone. Toda la poesía está concentrada en la figura de la Virgen, que, como una madre mortal y doliente, sigue esperando y se entrega por fin al fúnebre llanto; sobre la figura de Cristo, que humanamente se aflige del dolor materno; sobre la del Nuncio, en cuyas palabras resuena el tumulto de la Pasión. En la primera parte de la Loa está la concitación de los acontecimientos que, en la descripción duramente rimada del Nuncio, se repiten con terrible evidencia. En la segunda parte, la Virgen abandona toda tentativa y esperanza y comienza «el duelo», su llanto y el coloquio con el Hijo con evocación tan insistente («Figlio de mamma scura… Figlio bianco e vermiglio,/figlio senza simiglio… Figlio bianco e biondo,/figlio, volto iocondo… Figlio, dolce e piacente,/figlio de la dolente…») que parece una canción de cuna de piadosa locura. La loa termina vigorosamente con el grito de María a Juan, «figlio no vello»: «morto é lo tuo fratello,/sentito aggio ’l coltello/che fo profetizzato». Toda la rimg. de las loas, pobre, tosca, descarnada, aunque a menudo coloreada por rasgos ingenuamente afectuosos, es salvada por la ruda originalidad de este canto embriagado de pasión y piedad.
C. Pastonchi

