El Juicio de Salomón, Giacomo Carissimi

[Judicium Salomonis]. Oratorio de Giacomo Carissimi (1605-1674), uno de los más lozanos y dramáticos de cuantos se compusieron en el siglo XVI. El argumento, sacado del libro tercero de los Reyes (v.), es todo diálogo y acción, tanto que el elemento histórico interviene solamente al principio. Ya la descripción de las dos madres ululantes ante el rey da lugar a un poderoso efecto vocal. Después de que la primera madre ha expuesto el hecho, terminando con in­tensa emoción, la otra replica: «Non es ita, non est ita», y estalla una agria disputa, bajo la forma de fácil «fugato». A la pro­posición de Salomón de dividir el niño, sigue la aprobación de la falsa madre, mien­tras la otra renuncia el juicio, con una dolorosa frase en «menor». Esta escena se repite por completo, como si Salomón qui­siera hacer confirmar a las mujeres su parecer. Después el niño es confiado a la verdadera madre, que expresa su alegría en un enérgico «allegro».

El oratorio termina con un largo coro, que celebra la sabiduría y la justicia del rey. Es tal la rapidez de la acción y tan viva la diafanidad del diá­logo, que con mucha razón hubo quien habló de realismo a propósito de esta obra. Sin embargo, no se la puede contar entre las mejores de Carissimi: la pintoresca cla­ridad exterior resulta en menoscabo de la intimidad expresiva.  Las raras frases dolorosas de la verdadera madre no son más que acentos fugaces, y — precisamente por la rapidez dramática del diálogo — no llegan nunca a constituir un organismo musical acabado, como es, por ejemplo, la plegaria de Jonás (v.). La petulancia de la falsa madre y la alegría de la verdadera, recono­cida como tal, se expresan a través de «allegros» rígidos y empalagosos, que se resienten de la influencia del estilo contrapuntístico y obligan las voces a unos áridos floreos de carácter instrumental.

M. Mila