[L’uomo e le scienze morali]. Obra del pedagogo italiano Aristide Gabelli (1830-1891), publicada en 1869. De franca orientación positivista, el autor propone y trata de resolver los problemas fundamentales de la moral y del derecho basándose en un método de investigación fundado «sobre la observación de los hechos comunes, claros e indubitables».
La primera parte, puramente inductiva, recoge una serie de relieves psicológicos, a menudo agudos, sobre la naturaleza de algunas actitudes espirituales, aparentemente muy distintas entre sí (de la admiración al juicio estético, de la simpatía a la piedad, etc.), que desembocan en expresiones particulares de un único sentimiento originario y universal: el amor de sí mismo; De este amor deriva la aspiración hacia la felicidad, estímulo de todas las acciones humanas, y, de ésta, la misma voluntad. La voluntad es libre solamente bajo ciertas condiciones, que la historia va imponiendo y modificando; es la historia, en efecto, lo que forma la conciencia humana, con sus juicios y sus ideales. De manera que la conclusión sobre el bien moral no puede ser más que relativista: «el bien es lo útil humano», entendido en sentido universal e inspirado por el conocimiento reflexivo. La segunda parte contiene las aplicaciones de esta ética utilitaria al sistema general de las ciencias morales, a la moralidad y al derecho. Solamente el método experimental puede rejuvenecer las ciencias morales como ha rejuvenecido las ciencias físicas; de aquí la necesidad de alejar la metafísica de las ciencias morales. A base de estas premisas no es posible concebir una moral si no independiente tanto del dogma religioso como de los principios a priori del espíritu; es decir, reducida a una economía.
La ética es la ciencia de lo útil humano; la virtud, sagacidad; el bien, ventaja común; la bondad, inteligencia. Las consecuencias jurídicas del utilitarismo moral son obvias; todas las manifestaciones del derecho se reducen a unas máximas de utilidad pública, contingentes, relativas y determinadas por la historia, que es la única que puede dar un criterio de juicio, tanto sobre la justicia como sobre la moral. Más que por la novedad del planteamiento o por la originalidad de las ideas, la obra de Gabelli es interesante como documento de la crisis del pensamiento italiano en los primeros años del reino, y como acto de fe en la posibilidad de llenar, con una renovación metódica del pensamiento, la grave laguna existente entre las instituciones y las costumbres.
A. Bosisio

