El Hombre de Bien, William Wycherley

[The Plain Dealer]. Comedia inglesa en cinco actos, de William Wycherley (1640-1716), representada en 1676 y publicada en 1677; es considerada por muchos críticos como la obra maestra del autor, a pesar de que no tuviera en su tiempo el mismo éxito que la Mujer campesina (v.). Wycherley sigue la tendencia co­mún de inspiración y se vuelve hacia Moliere, que le ayuda con el Misántropo (v.), pero luego toma el argumento en sus manos y, como dice Dryden (1661-1731), «traza una de las más audaces, vastas y útiles sátiras que nunca se hayan representado en la escena inglesa». También Voltaire lo alabó, afirmando que sus sátiras son «más fuertes y valerosas que las del Misántropo, aunque sean menos delicadas y no estén reguladas por las normas de decencia que deberían observarse».

El «hombre de bien» es Manly, que no cree en nadie más que en su amigo Vernish y en la dama de su corazón, Olivia. Pero su fe está mal empleada. De vuelta de una guerra, Manly se halla con que Olivia le ha abandonado para casarse con Vernish, y ni siquiera quiere darle el dinero que él le había prestado. Cerca tiene a Fidelia, que le ama, que le sigue siempre vestida de paje, y él la manda como mensajero a Olivia. Sucede lo imprevisto: Olivia se enamora del hermoso paje y le da una cita, a la que el paje va con Manly; Vernish llega por sor­presa y saca la espada para herir al rival, pero Fidelia se pone de por medio y resulta herida en un brazo. Todo se explica cuando se hace la luz en la estancia donde Olivia creía encontrarse con un solo pretendiente, y Manly, curado finalmente de su pasión, descubre el verdadero sexo de su paje y, con su reconocimiento, le da su amor. Entre los caracteres secundarios hay que recordar a la viuda Blackacre, litigiosa y vulgar, pró­xima pariente de la Condesa en la comedia Los litigantes (v.) de Racine; el hijo de la viuda hace pensar en Lumpkin, personaje de Se humilla para conquistar (v.), de Goldsmith, y, en fin, no puede menos de verse la semejanza de Fidelia con la Viola de Sha­kespeare (v. Noche de Epifanía).

M. Navarra